India apuesta por corales y praderas marinas para salvar la isla Kariyachalli
La isla, en el golfo de Mannar, ha perdido más del 80% de su superficie y podría desaparecer en 2036 si la erosión no se frena.
En el sur de India, un grupo de trabajadores avanza bajo un sol intenso en un proyecto para frenar la erosión de la isla Kariyachalli. El plan combina arrecifes artificiales, trasplante de corales y recuperación de praderas marinas, con el objetivo de reconstruir las defensas naturales de un territorio que cada año cede terreno frente al mar.
Kariyachalli forma parte de una cadena de 21 islas en el estado de Tamil Nadu. Según datos oficiales citados por la fuente, la isla ha perdido más de 80% de su superficie en el último medio siglo. Pasó de 20,85 hectáreas en 1969 a apenas 3,14 hectáreas el año pasado. Si la erosión no se controla, podría desaparecer por completo en 2036.
La alta funcionaria estatal Supriya Sahu explicó que, sin esa resiliencia, la costa quedaría expuesta a marejadas ciclónicas, ciclones, subida del nivel del mar y erosión. Las obras buscan proteger el territorio continental frente a esas amenazas.
El golfo de Mannar, donde se ubica la isla, cumple un papel clave ante desastres naturales. Científicos marinos sostienen que sus arrecifes y praderas actuaron como barrera durante el tsunami de 2004, que dejó más de 8.000 muertos en Tamil Nadu y pudo haber causado un daño aún mayor. Según un investigador del Instituto de Investigación Marina Suganthi Devadason, esas pequeñas islas y los lechos coralinos absorben buena parte del impacto.
El ecosistema, uno de los más ricos de Asia, se ha debilitado. La extracción de coral en las décadas de 1960 y 1970 dañó gravemente los arrecifes, a lo que se sumaron la contaminación, la sobrepesca y el blanqueamiento provocado por el calentamiento de los océanos. La cobertura coralina alrededor de Kariyachalli bajó de unas 500 hectáreas en 2005 a 197 hectáreas en 2021.
El programa estatal, valorado en 4,79 millones de dólares, contempla instalar unos 8.500 módulos de arrecifes artificiales, estructuras macizas de varias toneladas ubicadas según datos sobre el fondo marino, las corrientes y el oleaje. La fase de instalación debería concluir a finales de septiembre, y después el lugar será monitoreado durante al menos cuatro años. El proyecto también abre oportunidades de ingresos adicionales para los residentes locales.
Los científicos reconocen que el calentamiento de los océanos complica la restauración. Un episodio de blanqueamiento en 2024 destruyó grandes áreas de la región y dejó dudas sobre si estos proyectos podrán seguir el ritmo del cambio climático. Por ello, los investigadores también buscan corales naturalmente resistentes al calor.
Hay experiencias previas que alientan al equipo. En la isla Vaan, cercana, un proyecto con unos 10.000 módulos recuperó parte de la superficie perdida. En la isla Shingle, los corales trasplantados resistieron mejor el blanqueamiento de 2024 que las colonias más antiguas. El guardabosques Akhil Thampi señaló que esos resultados motivaron el inicio de los trabajos en Kariyachalli.