Sismo inhabilita Hospital de Tonosí; Minsa proyecta nuevo por $30 millones
El ministro de Salud confirmó daños totales en la estructura y en la farmacia. Mientras tanto, el Minsa instala carpas climatizadas para seguir atendiendo a la población.
El Hospital de Tonosí, en la provincia de Los Santos, quedó fuera de servicio tras el fuerte sismo de magnitud 7.5 que sacudió el país. El ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, confirmó este sábado que la edificación sufrió daños estructurales totales. El área de farmacia también quedó destruida, junto con los medicamentos de cuidado especial que se almacenaban allí.
Durante una inspección en la zona afectada, el titular del Minsa explicó que el edificio ya no puede utilizarse. Por esa razón, las autoridades activaron medidas de emergencia para que los pobladores de la región sigan recibiendo atención médica. Según el ministro, ya se habilitaron espacios para atender a los pacientes.
Para suplir la capacidad del centro, el Minsa puso en marcha un operativo de asistencia humanitaria y sanitaria. Una primera carpa de emergencia está en camino para ser armada, y se espera una segunda estructura con aire acondicionado, destinada a resguardar a los niños y a las mujeres embarazadas. Además, se elabora un listado para atender con urgencia el abastecimiento de insumos médicos y agua potable en el distrito.
Boyd Galindo reconoció que el país tiene un déficit de especialistas, por lo que se evalúa nombrar de forma progresiva médicos y personal de apoyo para reforzar la cobertura en Tonosí. También informó que se contabilizan múltiples daños en otros centros de salud de Los Santos.
En cuanto al nuevo hospital, el ministro anunció que el proyecto avanza en su fase administrativa. La inversión estimada es de 28 millones de dólares, más el 7% del ITBMS, para un total de 30 millones. Según indicó, en la semana el contrato será refrendado por la Contraloría General de la República, paso previo a la orden de proceder a la empresa ganadora de la licitación. La obra se hará por etapas, levantando primero una sección que garantice la continuidad de los servicios, con un tiempo estimado de entrega de 18 meses.
Boyd Galindo también buscó calmar a la población, que vive con tensión y temor por el movimiento telúrico y las réplicas. Expresó que, en su criterio, lo más fuerte ya pasó, y que las réplicas que vengan serán de menor intensidad.