BULLA
SOCIEDAD

Guadalajara vive una crisis de agua con protestas, contaminación y soluciones lentas

Miles de personas marcharon en Jalisco exigiendo calidad del agua, transparencia y inversión, mientras las autoridades despliegan un plan de turnos que podría durar hasta dos años.

Mesa Internacional, 11:06 a.m. · 2 min de lectura
Guadalajara vive una crisis de agua con protestas, contaminación y soluciones lentas

Miles de personas marcharon el domingo en el centro de Guadalajara, capital de Jalisco, para exigir soluciones a la escasez y a la mala calidad del agua que llega a sus casas. Los manifestantes piden inversión, una alerta sanitaria, sistemas de potabilización confiables y mayor transparencia oficial. La protesta terminó con chorros de agua y gases lacrimógenos por parte de la policía. Según las cifras reportadas, hubo 39 detenidos y 28 policías heridos. El gobernador Pablo Lemus Navarro, del partido Movimiento Ciudadano, habló de la presencia de 400 encapuchados entre los manifestantes.

La presidenta Claudia Sheinbaum condenó la represión, pidió explicaciones al gobierno estatal y rechazó la idea de privatizar el servicio. Además, propuso una mesa de diálogo entre autoridades locales y federales. El gobernador reconoció que la ciudad atraviesa una crisis de agua como nunca antes y anunció un plan de racionamiento mientras se construye un nuevo acueducto.

Los problemas no son nuevos. En julio, el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario analizó 184 muestras en 90 colonias de la zona metropolitana y encontró que 93% carecía de cloro residual. También halló indicios de coliformes en cuatro muestras, además de plomo, mercurio y aluminio. Una actualización de octubre, con 256 muestras en 110 colonias, detectó plomo en 32, mercurio en 17 y coliformes fecales en seis puntos. Por su parte, el ITESO encontró ausencia de cloro en 41 de 42 muestras y presencia de E. coli en algunas.

Para enfrentar la situación, el gobierno estatal planea dejar de usar el canal Las Pintas, por donde pasa una cuarta parte del agua que consume la ciudad y en el que se concentran las descargas de aguas residuales. Mientras se construye un nuevo módulo de potabilización en Miravalle, el agua llegará por turnos a partir de esta semana. Este esquema prioriza la calidad sobre la cantidad y podría mantenerse entre seis meses y dos años. Las autoridades de salud afirman que no hay alerta sanitaria, pues solo reportaron un hallazgo de exceso de cloro en 270 muestras, y en julio recomendaron no beber agua de la llave. El organismo operador reconoce 180 colonias afectadas, muy por debajo de las 475 que señalan los estudios ciudadanos.

La especialista Andrea Bizberg señala que la información oficial suele ser opaca y que no se sabe con precisión cuánta agua se extrae ni qué tan contaminada está. Estima que cerca de un millón de personas podría verse afectada por el desabasto, aunque la prensa local sugiere que la cifra podría duplicarse. Según el World Resources Institute, México ocupa el puesto 26 de 164 países más propensos a crisis hídricas, y el problema es tanto de calidad como de cantidad.

El académico José María Nava Townsend atribuye la crisis sobre todo a la falta de planeación en el crecimiento urbano. Advierte que recuperar una cuenca puede tomar entre 15 y 30 años, y que los efectos del cambio climático y del fenómeno de El Niño podrían agravar la situación en los próximos meses y años.

Compartir
Mundo

Te puede interesar

Ver la sección →