Gobierno proyecta un lago artificial de 2,500 metros cuadrados en el parque Omar
El proyecto fue declarado de interés público por el Consejo de Gabinete y servirá como reservorio de agua en San Francisco.
El Gobierno nacional planea construir un lago artificial de 2,500 metros cuadrados dentro del parque recreativo y cultural Omar, en el corregimiento de San Francisco. La obra forma parte de una iniciativa para crear un reservorio de agua con fines ambientales, recreativos y educativos. Para dimensionarlo, esa superficie equivale aproximadamente a seis canchas de baloncesto reglamentarias.
El proyecto fue declarado de interés público por el Consejo de Gabinete mediante la Resolución de Gabinete No. 97, publicada este miércoles 30 de septiembre de 2026 en la Gaceta Oficial No. 30623-A. La resolución fue emitida el 15 de septiembre de 2026 y lleva la firma del presidente José Raúl Mulino y de los ministros de Estado.
Según el documento, el parque Omar no tiene registrado en sus instalaciones ningún cuerpo de agua permanente, por lo que el lago sería la primera infraestructura de ese tipo en el lugar. La meta, según el texto, es mejorar el manejo del agua y sumar beneficios ambientales, recreativos y educativos al sitio. El Consejo de Gabinete sostiene que el parque recibe unos 10 mil visitantes diarios.
El lago funcionaría como reservorio para captar agua durante la época lluviosa y usarla cuando haga falta. La resolución también plantea que ayude a sostener la biodiversidad local, a moderar las temperaturas del entorno y a generar espacios para la recreación, la educación ambiental y la convivencia ciudadana. El Gobierno presenta la iniciativa como una infraestructura verde y azul que podría servir de referencia para proyectos de gestión hídrica y adaptación climática en otros espacios públicos del país.
El plan incluye estudios ambientales, topográficos, geotécnicos e hidrológicos, además de diseños hidráulicos, arquitectónicos, electromecánicos y paisajísticos. Las obras contemplan la conformación e impermeabilización del lago, sistemas de drenaje y aireación, y la recuperación de las áreas intervenidas.
La declaratoria, sin embargo, no sustituye la evaluación de impacto ambiental ni autoriza por sí sola el inicio de la construcción. Antes de ejecutar el proyecto deberán obtenerse las aprobaciones y permisos correspondientes, y cumplirse obligaciones ambientales, de participación ciudadana, seguridad y seguimiento, bajo la competencia del Ministerio de Ambiente y otras entidades involucradas. La resolución también instruye a las instituciones públicas a colaborar en la tramitación.
Por ahora no se conocen los costos estimados de la obra. Una revisión en PanamaCompra, el sistema electrónico de contrataciones públicas, no muestra información vinculada al proyecto.