Informalidad baja a 45.8% pero sigue siendo alta en Panamá
Apede pide al Gobierno un programa de formalización del empleo para microempresarios que hoy trabajan fuera del marco legal.
El presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), Alberto López Tom, considera excesiva la cantidad de personas que trabajan en la informalidad y no tienen acceso a crédito. Según las cifras citadas, la tasa de informalidad bajó dos puntos porcentuales y se ubicó en 45.8%, lo que equivale a 784 mil 244 personas que viven del día a día, buscando cómo sostener a sus hogares.
La cantidad de personas informales disminuyó en 746 frente al año pasado, pero la cifra todavía se considera alta. Sin contar las comarcas indígenas, las provincias de Bocas del Toro (62.7%) y Darién (62.3%) registran las tasas más elevadas de empleo informal, seguidas de Coclé (59.5%) y Colón (49.1%).
El panorama también varía según el sexo. Entre los hombres, la informalidad es mayor en Bocas del Toro (61.5%), Coclé (58.9%) y Darién (55.2%). En el caso de las mujeres, las tasas más altas se registran en Darién (68.3%), Bocas del Toro (63.8%) y Coclé (60.3%).
Por actividad económica, en el sector secundario la construcción presenta la mayor informalidad, con 64.6%, seguida de la industria manufacturera, con 59.5%. En el sector terciario, las actividades de los hogares alcanzan 84.6%, y el transporte, almacenamiento y correo llega a 56.5%. Los hoteles y restaurantes tienen 53.6%. Dentro de las empresas del sector informal laboran 334,364 hombres y 234,443 mujeres.
López Tom indicó que la informalidad preocupa más que el desempleo, que también se redujo, porque quienes no tienen un ingreso regular dependen de compras diarias que les resultan más costosas. Además, esas personas no pagan impuestos, no contribuyen a la seguridad social y no tienen acceso al crédito. Si son microempresarios, tampoco cuentan con capital para expandir su negocio, comprar maquinaria o establecer un local comercial.
En ese sentido, planteó que el Gobierno establezca un programa de formalización del empleo que no se limite a crear plazas formales, sino que también incentive a los microempresarios informales a formalizarse. El dirigente advirtió que el actual modelo económico es insostenible, sobre todo por la informalidad presente en sectores como el turismo, la logística y la agricultura, situación que calificó de injusta para esa población.