Gobierno construirá 1,400 viviendas más para damnificados del terremoto
Con estas, el total previsto llegará a 2,700 casas, y el fideicomiso con el Banco Nacional se ajusta para acelerar los pagos a contratistas.
El presidente José Raúl Mulino anunció la construcción de 1,400 viviendas adicionales para las familias afectadas por el terremoto de magnitud 7.5 registrado el pasado 9 de octubre. Estas se suman a las 1,300 casas que ya habían sido anunciadas, por lo que el total previsto asciende a 2,700 unidades.
Mientras avanzan las obras, el mandatario indicó que se instalarán estructuras temporales contiguas, con mejores condiciones que las actuales para los afectados. Mulino fue enfático en que no habrá espera en el proceso y que quien no comparta esa postura debe apartarse del camino.
En cuanto al financiamiento, el gobierno modificó este martes el fideicomiso constituido con el Banco Nacional de Panamá. Su gerente, Javier Carrizo, explicó que antes los pagos a los contratistas se desembolsaban solo al terminar cada contrato. Con el cambio, los desembolsos se harán por cada mes de trabajo, lo que, según la entidad, agilizará la construcción y reducirá los trámites burocráticos.
La ministra de Trabajo, Jackeline Muñoz, anunció que 1,200 jóvenes del programa Mi Primer Empleo participarán en la edificación de las viviendas, con la oportunidad de adquirir conocimientos y aprender un oficio. Asimismo, informó que esta semana comenzó la intermediación laboral para los trabajadores cuyos contratos fueron suspendidos, con el objetivo de preservar sus puestos.
El ministro de Vivienda, Jaime Jované, dijo que esperan que la construcción de las 2,700 viviendas culmine en marzo de 2027. En cuanto a las casas dañadas, explicó que se realizará un proceso de revisión para determinar el alcance del daño y los materiales necesarios antes de iniciar las reparaciones. Jované aseguró que las familias serán atendidas una a una conforme avance el tiempo.
El plan combina así tres frentes: la construcción de viviendas definitivas, la instalación de soluciones temporales y la generación de empleo, cada uno con responsables institucionales identificados. La clave del esquema será cumplir los plazos anunciados y mantener el ritmo de los desembolsos previstos.