Gloria De León considera que cobrar $5 a turistas de cruceros en Colón no es buena estrategia
La tasa sigue pendiente de la decisión del alcalde Diógenes Galván, que tiene tres días para sancionar o vetar el acuerdo del Concejo Municipal.
El cobro de una tasa de $5 a turistas y tripulantes de cruceros que desembarquen en los puertos de Colón sigue sin una decisión definitiva. La mesa de diálogo convocada para analizar la propuesta terminó el martes, pero el asunto quedó en manos del alcalde Diógenes Galván, quien explicó que aún cuenta con tres días para sancionar o vetar el acuerdo aprobado por el Concejo Municipal.
La administradora general de la Autoridad de Turismo de Panamá, Gloria De León, se mostró en desacuerdo con la medida. Para ella, imponer un impuesto a los visitantes no es una vía adecuada para la provincia, y dentro de la entidad consideran que no es una buena estrategia. De León también señaló que siempre es útil sentarse a conversar y escuchar a todas las partes antes de decidir.
Según la funcionaria, Colón todavía necesita consolidarse como destino turístico y desarrollar nuevos productos que atraigan y retengan a los visitantes. Recalcó que ya hay varios millones de dólares invertidos en la ciudad y que el trabajo en esa línea continúa.
La iniciativa aprobada por el Concejo contempla cobrar $5 por cada turista o tripulante que baje de los cruceros en los puertos de Colón. Los fondos se destinarían a limpieza, aseo y seguridad en las zonas vinculadas con la llegada de visitantes.
La propuesta ha generado posiciones encontradas entre las autoridades municipales y los actores del sector turístico, sobre todo por el posible efecto que el cobro podría tener en la actividad de cruceros.
El alcalde Galván defendió que la Alcaldía y los representantes de corregimiento necesitan nuevas fuentes de financiamiento para atender las necesidades de las comunidades. Negó que el dinero de la tasa vaya a cubrir gastos ordinarios de la institución, y explicó que la falta de recursos limita la capacidad municipal para prestar ciertos servicios a la población.
Por ahora, el futuro de la tasa depende de la firma o el veto del alcalde, por lo que el cobro no está definido.