Fugas y explosiones en edificios: qué pasa con el nuevo reglamento de gas
En 2025 los Bomberos registraron 769 emergencias por gas, y la actualización de la norma todavía no entra en vigor.
En Panamá, el gas doméstico ya no es solo un tema de cocina. Las fugas y las acumulaciones de gas han causado explosiones en edificios de apartamentos, con personas heridas, residentes evacuados y daños materiales. El caso del PH Urbana, en 2022, figura entre los más graves.
Según los Bomberos, en 2025 se registraron 769 emergencias relacionadas con gas y seis explosiones en residencias y apartamentos. Los incidentes continúan en 2026. En ese contexto, surge la pregunta de qué ha pasado con el nuevo reglamento de gas licuado de petróleo (GLP), que debe reforzar la seguridad de estas instalaciones.
El reglamento vigente data de 2016. La Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura (JTIA), entidad encargada de revisarlo, aprobarlo y actualizarlo, lo aprobó mediante la Resolución 060 del 19 de octubre de 2016 y lo reformó con la Resolución 004 del 15 de febrero de 2017. Desde entonces, ese documento sigue regulando estas instalaciones.
Cirilo Castillo, director de Seguridad, Prevención e Investigación de Incendios del Cuerpo de Bomberos, afirmó que el país arrastra años de atraso en la actualización de sus normas de gas. Atribuyó ese rezago a varios factores vinculados a la JTIA y sostuvo que las nuevas reglas deben simplificar los procesos sin reducir las exigencias de seguridad. Una de sus propuestas es permitir pruebas de fuga con el gas dentro de la tubería. Hoy, cada tres años hay que retirar el gas para hacer la prueba de hermeticidad, lo que deja a los residentes semanas o meses sin servicio. Según Castillo, las pruebas seguirían a cargo de profesionales idóneos y serían verificadas por los Bomberos.
Castillo también señaló la falta de personal. El cuerpo tiene unos 132 inspectores a nivel nacional, y estimó que necesitaría alrededor de 600 más para atender bien la demanda. Las inspecciones son principalmente visuales e incluyen la conexión de los artefactos, el estado de las tuberías y el cierre de las válvulas. Dijo que los recursos son finitos y que la institución hace lo posible con el personal disponible.
Sion Atencio, representante del Colegio de Ingenieros Civiles ante la JTIA, indicó que el nuevo reglamento está en su fase final y podría estar listo a finales de año. El documento reemplazaría al vigente si se aprueba. Entre los cambios recomendados están elevar los requisitos para quienes inspeccionan y manipulan estos sistemas, mediante capacitación y licencias temporales renovables, e incorporar pruebas de presión y de fugas para verificar la hermeticidad y detectar escapes.
Atencio también cuestionó que los Bomberos participen tanto en la certificación de los técnicos como en la verificación de sus inspecciones. Propone que la formación y la emisión de licencias queden en manos de instituciones académicas especializadas, y que los Bomberos se encarguen de verificar el cumplimiento. Otra sugerencia apunta a las mudanzas y remodelaciones, con controles obligatorios para desconectar y volver a habilitar las instalaciones, a cargo de personal autorizado, y con una verificación de seguridad antes de reconectar el gas.