Figuras del PRD reaccionan ante la disputa interna por la representación legal
Pérez-Balladares defiende los estatutos vigentes mientras otros dirigentes cuestionan la actuación de la cúpula del partido tras las reformas al Código Electoral.
Las diferencias dentro del Partido Revolucionario Democrático por las reformas al Código Electoral siguen generando reacciones entre sus dirigentes. El punto de fricción es una resolución relacionada con la representación legal de los partidos políticos, un tema que ha dividido al colectivo en las últimas semanas.
El expresidente de la República Ernesto Pérez-Balladares, también miembro del PRD, salió en defensa de los estatutos vigentes. Según sus palabras, la distribución de poder dentro del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) está equilibrada y no hay motivos para cambiarla. Afirmó que esas reglas han ayudado al partido a salir de momentos complicados y que, desde su fundación, el modelo ha funcionado.
Por otro lado, el diputado Crispiano Adames apeló a los orígenes del partido y al papel de sus bases. Recordó la frase "El que más consulta, menos se equivoca" y pidió respetar a quienes todavía creen en el espíritu transformador de la organización. Adames sostuvo que el colectivo pertenece a todos sus miembros.
El exsecretario general Pedro Miguel González respaldó a Balbina Herrera en la disputa por la representación legal del partido. González consideró que Herrera actúa con corrección al defender la institucionalidad y cuestionó al presidente del PRD, Benicio Robinson, al acusarlo de evadir los mecanismos institucionales existentes. Sus declaraciones fueron dadas a conocer en un noticiero de televisión.
Las reacciones llegan después de un hecho que marcó el debate. El CEN y el Consejo Directivo Nacional (CDN) del PRD censuraron y desautorizaron una carta que Herrera envió a la bancada del partido, en la que cuestionaba los cambios al Código Electoral relacionados con la representación legal de las colectividades.
El caso mantiene abierta la discusión interna sobre cómo se toman las decisiones en el partido y quién debe ejercer su representación. Por ahora, las posiciones enfrentadas evidencian una división que sigue sin resolverse.