Expresidente paraguayo Santiago Peña queda en prisión preventiva por la crisis de Ueno Bank
Un juez aceptó el pedido de la Fiscalía y Peña seguirá recluido en el Regimiento Escolta Presidencial. La quiebra del banco dejó a unos tres millones de clientes sin acceso a su dinero.
Santiago Peña, destituido el viernes como presidente de Paraguay, seguirá detenido. El juez Humberto Otazú ordenó este sábado 7 de noviembre su prisión preventiva dentro de la investigación por el colapso de Ueno Bank, y el exmandatario permanecerá en el Regimiento Escolta Presidencial, en Asunción.
Para decidir, el juez consideró la información financiera del expediente y elementos vinculados al crimen organizado que forman parte del caso. Antes de la audiencia, el abogado de Peña, Ricardo Preda, había planteado que lo más adecuado era mantener a su cliente en esa unidad, por el nivel de protección que requiere alguien que ocupó ese cargo.
Ese mismo sábado, poco después de las 11:00 de la mañana, Peña entró por un acceso lateral a la Fiscalía General del Estado para ser indagado. El fiscal Christian Benítez, quien lleva el caso abierto el jueves, explicó que se le mostrarían los hechos y las pruebas reunidas y que podía ser imputado durante la tarde. Se le investiga por administración en provecho propio, tráfico de influencias y lesión de confianza.
El Senado lo separó del cargo por mal desempeño de funciones con 44 votos a favor y una ausencia, en una cámara de 45 miembros. Menos de una hora después fue arrestado en su casa, donde manifestantes pedían que lo enviaran a una cárcel común. Peña, del Partido Colorado, había presentado su renuncia, pero el Congreso no la trató por falta de cuórum, y el juicio político le quitó los fueros que habría tenido como senador vitalicio.
Las acusaciones apuntan a supuestos lazos empresariales de Peña con el banco y a que habría beneficiado al grupo financiero con decisiones regulatorias y con depósitos de fondos públicos, incluidos recursos del Instituto de Previsión Social. También está detenido y fue citado a declarar Carlos Carvallo, expresidente del Banco Central del Paraguay, quien antes de llegar a ese puesto trabajó para Ueno Bank.
La crisis estalló el martes, cuando el Banco Central intervino la entidad por problemas de solvencia y unos tres millones de clientes quedaron sin poder retirar sus ahorros. Hubo protestas en las calles que la Policía dispersó con camiones hidrantes y gases lacrimógenos.
El vicepresidente Pedro Alliana asumió la presidencia y gobernará hasta agosto de 2028. Prometió compensar a los afectados y ordenó medidas inmediatas, con prioridad para los ahorristas de menos recursos. El Banco Central ya comenzó a devolver fondos de forma gradual a través del Fondo de Garantía de Depósitos, y algunos clientes empezaron a recuperar su dinero.