Experto alerta por riesgo de casas antiguas en el interior de Panamá tras sismo
Un ingeniero de la UTP señala que la norma existe, pero su cumplimiento y fiscalización son el problema tras el terremoto de magnitud 7,7.
Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá el viernes y dejó daños en más de dos mil infraestructuras, sobre todo en la península de Azuero. Según el último reporte oficial, no hubo víctimas mortales y apenas unas treinta personas resultaron con heridas leves, pero el impacto material fue amplio.
El balance incluye más de 1.280 residencias afectadas, 619 centros escolares, más de 60 edificios gubernamentales, 44 iglesias, 24 centros de salud, 11 hoteles y una decena de carreteras, vías y puentes en distintas partes del país. El epicentro estuvo en la península de Azuero, una zona de pequeños pueblos con población envejecida que vive de la agricultura y la ganadería.
El vicedecano de la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Tecnológica de Panamá, Ramiro Vargas, advirtió este lunes que las edificaciones antiguas y las viviendas levantadas sin cumplir necesariamente las normas sismorresistentes representan un riesgo, especialmente en el interior del país. Sus declaraciones fueron recogidas por el canal TVN.
Vargas explicó que el reglamento estructural de Panamá empezó en 1984 y se actualizó en 1994, 2004, 2014 y 2021. Para él, la norma está al día, pero su efectividad depende de que se cumpla y se fiscalice. El problema, según indicó, está en las construcciones informales, la falta de análisis técnico y el mantenimiento deficiente. También alertó de que algunas alcaldías del interior carecen de ingenieros para supervisar las obras.
El experto recordó que la resistencia de una estructura depende de los materiales y de detalles como los refuerzos alrededor de puertas y ventanas, las uniones entre paredes y el anclaje de los techos. Añadió que el objetivo del diseño sismorresistente es controlar los daños y evitar colapsos que pongan en riesgo la vida.
Vargas señaló que el sismo y las más de trescientas réplicas registradas desde entonces muestran la importancia de estudiar las fallas activas y de aplicar las normas con personal técnico idóneo en los municipios. Recordó que Panamá es un país tectónicamente activo y expuesto a grandes sismos, por lo que insistió en profundizar los estudios sobre fallas geológicas y tipos de suelo.