Estrés crónico: señales de alerta y cómo cuidar tu salud mental
El Minsa advierte que la tensión sostenida puede afectar el cuerpo y la mente. Una especialista explica cómo distinguirla de la ansiedad y cuándo pedir ayuda.
El estrés crónico aparece cuando las situaciones de tensión se mantienen durante largos periodos y puede afectar tanto la salud física como la mental. Según recomendaciones divulgadas por el Ministerio de Salud (Minsa), algunas señales de alerta merecen atención: la dificultad para dormir, los cambios en la alimentación y los problemas para realizar las actividades del día a día.
La psicóloga oncóloga y clínica Lidia Luna, quien labora en el Instituto Oncológico Nacional (ION) y en Panamá Cáncer Clinic, explicó que el estrés puede surgir ante situaciones cotidianas. Por eso, insistió en reconocer sus manifestaciones y en desarrollar herramientas para manejarlo a tiempo.
La especialista distingue entre estrés y ansiedad. El estrés suele ser una respuesta a una situación concreta que genera tensión. La ansiedad, en cambio, puede mantenerse aunque no exista una amenaza inmediata y se manifiesta con pensamientos negativos sobre hechos futuros. Luna advirtió que los niveles elevados y sostenidos de estrés pueden repercutir en el organismo y en el bienestar emocional.
Entre las recomendaciones para reducir la tensión diaria figuran expresar las emociones en lugar de callar el malestar, establecer prioridades y organizar las responsabilidades laborales, y pedir apoyo cuando las exigencias superen la capacidad de respuesta. Luna también subrayó la importancia de una comunicación asertiva en el trabajo, que permita expresar con respeto las limitaciones y fijar tiempos razonables para cumplir las tareas.
El Minsa recomienda buscar orientación profesional cuando el malestar emocional persiste o empieza a afectar aspectos importantes de la vida diaria. La atención psicológica puede ayudar a identificar las causas del estrés y a diseñar estrategias para enfrentarlo. En algunos casos, una evaluación médica permite determinar si hace falta un tratamiento adicional. La especialista enfatizó que no se debe normalizar el sufrimiento emocional.