Estados Unidos sanciona a bufete con sede en Panamá por presunta ayuda a Irán
El Departamento del Tesoro acusa a la firma de crear sociedades ficticias para ocultar dueños de buques que transportan petróleo iraní. Una naviera con siete barcos de bandera panameña también figura entre los sancionados.
Estados Unidos impuso sanciones al bufete Karnakis & Karnakis, con oficinas en Panamá y Grecia, al que acusa de ayudar al régimen iraní a eludir las restricciones económicas que pesan sobre el país. Según Washington, la firma creó compañías de fachada para esconder quiénes son los verdaderos propietarios de embarcaciones que movilizan productos iraníes.
La medida fue anunciada por el Departamento del Tesoro dentro de la operación denominada Economic Outcast, dirigida contra redes que, a juicio del Gobierno estadounidense, ayudan a financiar las actividades de Irán por medio del comercio marítimo. Las autoridades consideran que estas estructuras sirven para mover el dinero que sostiene a su economía y a sus aliados.
De acuerdo con la información oficial, las empresas creadas por el bufete habrían sido utilizadas por redes que vendían millones de barriles de crudo iraní en beneficio de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y de los hutíes de Yemen.
Las sanciones no se limitan a la firma. También alcanzan a cinco personas vinculadas a ella, a una empresa de gestión naviera que opera siete buques de carga con bandera panameña y a agentes marítimos de Singapur y Dubái. Según el Tesoro, estos agentes habrían facilitado el traslado de carga iraní a través de puertos internacionales.
El Departamento del Tesoro explicó que el objetivo es reducir la capacidad de Irán para usar redes marítimas clandestinas en el transporte de petróleo y productos petroquímicos. También busca impedir que los ingresos de esas operaciones terminen financiando actividades que Washington considera desestabilizadoras.
Además, el Gobierno estadounidense pidió a gobiernos, registros de pabellón, autoridades portuarias y empresas privadas que detecten señales de alerta asociadas a la llamada flota en la sombra. También les recomendó evitar negocios con actores que faciliten la evasión de sanciones.
Las medidas se adoptaron bajo la Orden Ejecutiva 13902, un instrumento que permite sancionar sectores clave de la economía iraní, entre ellos el petrolero.