Estados Unidos destina 10 millones de dólares y rescatistas tras sismo en Panamá
Washington activó una red de ayuda humanitaria y logística, con 20 especialistas en rescate urbano desplegados en las primeras 24 horas.
Tras el terremoto registrado el 9 de octubre en Panamá, Estados Unidos puso en marcha una red de asistencia humanitaria y apoyo logístico valorada en 10 millones de dólares. El objetivo es atender a las poblaciones afectadas por el movimiento telúrico.
Como parte de la respuesta inmediata, un grupo de 20 especialistas estadounidenses en búsqueda y rescate urbano, conocidos como USAR, llegó al país en las primeras 24 horas. Junto con el Sinaproc, realizaron más de 370 evaluaciones estructurales en escuelas, hospitales, iglesias y edificios públicos, con el fin de verificar la seguridad de las zonas vulnerables.
La operación cubrió cinco zonas: Ciudad de Panamá, Coclé, Herrera, Los Santos y Veraguas. Según la información disponible, el puente aéreo y terrestre del Comando Sur, el Programa aéreo de INL y la Aeronaval permitieron movilizar más de 60 toneladas de ayuda. Helicópteros CH-47 Chinook y H-60 Black Hawk llegaron a sitios de difícil acceso para llevar suministros.
En cuanto al financiamiento, los fondos del Departamento de Estado se canalizaron por medio de ACNUR, el Programa Mundial de Alimentos y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja. Con esos recursos se levantaron albergues temporales y se entregaron carpas para familias en Tonosí, miles de porciones de alimentos, agua potable y kits de higiene. La atención prioritaria se dirigió a comunidades como Isla Cañas y a habitantes de la región de Azuero.
Además, la firma Miyamoto asumió la evaluación técnica de 4,500 estructuras e infraestructura crítica, con el propósito de beneficiar a unas 500,000 personas. El Senafront recibió camiones y buses para agilizar la distribución, y logró repartir más de 50,000 cajas de agua y cerca de 40,000 latas de comida.