EE. UU. califica de cínico el plan de tregua de Irán por el estrecho de Ormuz
El embajador Mike Waltz rechaza la propuesta iraní de reabrir Ormuz en siete días, mientras Teherán exige el respeto a sus derechos.
El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, calificó de "cínico" un plan de tregua presentado por Irán que contempla reabrir, en un plazo de siete días, el estrecho de Ormuz, una vía clave para el suministro mundial de hidrocarburos. La propuesta fue anunciada esta semana en Naciones Unidas por el canciller iraní, Abás Araqchi.
En entrevista con la cadena NBC, Waltz sostuvo que Teherán intentó poner sobre la mesa algo que sabía inaceptable. Según él, pedir el levantamiento del bloqueo, el descongelamiento de las sanciones internacionales y el acceso a miles de millones de dólares en activos, solo para iniciar conversaciones, resulta especialmente improcedente, porque ya se había negociado un protocolo de acuerdo hace unos meses.
El presidente Donald Trump había rechazado la propuesta el sábado. Afirmó que los dirigentes iraníes querían ese acuerdo porque "están perdiendo terreno estrepitosamente". Waltz señaló que la desconfianza del mandatario es de "sentido común", tras haber intentado negociar con Teherán meses atrás.
El diplomático estadounidense indicó que, para llegar a un acuerdo, Irán debe sentarse a negociar y ajustarse al derecho internacional y a sus obligaciones bajo el tratado de no proliferación nuclear. Añadió que Trump está abierto a un acuerdo, en especial sobre el uranio enriquecido.
Araqchi respondió a NBC que Waltz repitió "viejas acusaciones infundadas". El canciller iraní afirmó que su país está listo para abrir el estrecho si Estados Unidos cumple ciertas condiciones, que describió como derechos que no son nuevos y que deben respetarse.
El funcionario también se mostró pesimista sobre un acuerdo. Dijo que, aunque la diplomacia siempre deja una esperanza, Irán no tiene motivos para volver a negociar con el gobierno estadounidense por su comportamiento en los últimos dos años.
El intercambio deja el conflicto sin una salida inmediata, con posiciones públicas enfrentadas sobre las sanciones, el bloqueo y el programa nuclear iraní.