Estacionar en Panamá: entre la fila, el cuidador y la grúa
Buscar dónde dejar el carro en la capital puede costar tiempo y dinero, y un error se paga con multa y remoción del vehículo. Estas son las reglas que conviene conocer.
Salir a hacer una diligencia en Panamá puede convertirse en una búsqueda de media hora por un lugar donde dejar el carro. El problema no es solo llegar al destino, sino encontrar un puesto sin bloquear la vía, sin recibir una boleta y sin pagar más de lo debido. En zonas como el área bancaria, Bella Vista, Obarrio y San Francisco, la escasez de espacios en horas pico pone a prueba la paciencia de cualquiera.
Cuando aparece un espacio en la calle, surgen las dudas: si es público, si está reservado o si hay que pagar. La Alcaldía de Panamá ha advertido que los espacios públicos son de uso general y que su uso exclusivo requiere autorización municipal. Aun así, muchos conductores se topan con personas que se ofrecen a cuidar el vehículo y, en algunos casos, piden dinero. Hay quienes colocan objetos para apartar un puesto y luego cobran a otros por usarlo.
En mayo de 2025, el Municipio anunció sanciones más severas contra los llamados "bien cuidao". Las multas van de B/.300 a B/.1,000, o de 15 a 90 días de trabajo comunitario, y en caso de reincidencia la sanción puede aumentar hasta un 50 %. Por otro lado, la existencia de parquímetros no significa que todas las calles tengan cobro por tiempo. El Municipio contempla autorizar espacios de estacionamiento en vías públicas, pero bajo condiciones y permisos específicos.
También hay un cambio normativo que conviene tener presente. El Acuerdo Municipal 24 de 2016 fue derogado por el Acuerdo 227 del 4 de agosto de 2026, vigente desde el 23 de septiembre de ese año, por lo que el acuerdo anterior ya no es la referencia actual. En la práctica, el conductor debe fijarse en la señalización, los dispositivos de cobro y las condiciones del espacio antes de dejar el vehículo.
Los estacionamientos privados fijan sus propios precios y condiciones, siempre que cumplan las normas de protección al consumidor, por lo que no existe una tarifa única para toda la ciudad. Como ejemplo, una plaza específica cobra B/.3.00 por una hora adicional entre semana. El artículo 56 de la Ley 45 de 2007 establece reglas para este tipo de servicio, y revisar el letrero antes de entrar evita sorpresas al pagar. Además, los minutos gratuitos no son un beneficio obligatorio para todos los comercios.
Estacionar mal también puede salir caro. Hacerlo en línea amarilla, frente a una entrada, sobre una acera o en un lugar prohibido puede acarrear sanción y la remoción del vehículo. En junio de 2025, un operativo de la ATTT en Obarrio recordó que la línea amarilla es infracción, con una multa de B/.10 además del costo de la grúa. El propietario debe asumir los gastos de traslado, almacenaje y custodia, cuyas tarifas establece la ATTT.