Ensa invierte 15 millones de dólares para blindar su red ante El Niño
La distribuidora apuesta por equipos telecontrolados, mantenimiento preventivo y monitoreo permanente para reducir apagones durante eventos climáticos extremos.
Ante la posibilidad de que el fenómeno de El Niño afecte al país, Ensa reforzó su infraestructura con inversiones en equipos inteligentes, mantenimiento preventivo y vigilancia constante de la red. Según explicaron William Platero, jefe de mantenimiento de líneas de distribución, y Ludek Pinzón, coordinador del centro de control, la estrategia descansa en cuatro ejes: una infraestructura preparada para reducir impactos, la automatización de la red, mantenimiento basado en análisis de datos y coordinación operativa con monitoreo las 24 horas.
La empresa indicó que desde 2024 ha aprobado inversiones de aproximadamente 15 millones de dólares para instalar equipos inteligentes que ayuden a minimizar los eventos y sus efectos. Parte de esa red funciona con su sistema Smart Grid, que incluye equipos telecontrolados capaces de detectar, aislar y corregir fallas en tiempo real. Ensa atiende a más de 580 mil clientes en su zona de concesión.
Platero explicó que el análisis de datos permite priorizar los circuitos que necesitan más atención. Se consideran factores como la probabilidad de fallas, la cantidad de clientes afectados, la presencia de hospitales, el historial de interrupciones y el estado físico de los equipos. Con esa información, la empresa identifica transformadores que requieran reemplazo antes de fallar, realiza inspecciones visuales y térmicas con drones y ejecuta análisis físico-químicos a los equipos más críticos.
Pinzón señaló que los principales riesgos son las descargas eléctricas, que pueden dañar postes, los vientos fuertes que derriban árboles o lanzan objetos sobre las líneas, y las inundaciones. Ante alertas por tormentas, lluvias intensas o calor extremo, la empresa activa protocolos de monitoreo reforzado y coordina cuadrillas con sus áreas operativas. También mantiene canales de comunicación con el Cuerpo de Bomberos, el SINAPROC y ETESA, y cuenta con una línea telefónica exclusiva para los bomberos y otros organismos de seguridad. En zonas inundadas con peligro eléctrico, se desenergizan los sectores afectados hasta que sea seguro restablecerlos.
En cuanto a la recuperación del servicio, el telecontrol permite abrir y cerrar equipos a distancia desde el centro de control, aislar el tramo con falla y energizar a los demás clientes sin esperar a una cuadrilla. Según la empresa, esto puede tomar entre uno y dos minutos y restablecer cerca del 90% de los clientes de un circuito de 5,000 usuarios, dependiendo de las condiciones de la red. Actualmente, cerca del 84% de los equipos que antes se operaban de forma manual ya son telecontrolados, y la meta es llegar al 100% en 2028.
Por razones de seguridad, Pinzón aseguró que ninguna cuadrilla trabaja bajo lluvia o tormentas eléctricas. Cuando mejora el clima, el personal verifica posibles riesgos, como cables caídos, antes de intervenir. Los clientes pueden reportar fallas a las líneas 323-7100 y 800-9111, a la oficina virtual, a la App de Ensa o al WhatsApp 6417-0929, con su número de NAC a mano. Platero recomendó usar protectores de voltaje y sistemas de respaldo para equipos sensibles, y advirtió que las instalaciones internas deben ser realizadas solo por un electricista o profesional idóneo.