Embajada de EE. UU. desmiente envío de 600 soldados a Panamá
Washington asegura que solo 120 militares participan en un curso temporal de entrenamiento en la selva panameña, que concluirá el 25 de octubre.
La Embajada de Estados Unidos en Panamá rechazó este miércoles un reporte periodístico que aseguraba la llegada de los primeros integrantes de un batallón de 600 soldados a una nueva instalación de entrenamiento en la selva del país. Según esa información, el contingente sería parte de una expansión de las operaciones contra el narcotráfico en la región. La representación diplomática calificó la versión como falsa, sin matices.
En un comunicado, la sede diplomática explicó que actualmente 120 militares de la 10.ª División de Montaña participan en un curso de dos semanas en la selva panameña. Los efectivos regresarán a Estados Unidos al terminar la capacitación, prevista para el 25 de octubre.
La embajada indicó que el centro de entrenamiento funciona desde hace más de un año como escuela reconocida oficialmente por el Ejército estadounidense. Allí, instructores de ambos países enseñan de forma conjunta técnicas de supervivencia y operaciones en terreno selvático. Agregó que quienes se gradúan no se quedan en Panamá y vuelven a sus unidades de origen.
La representación afirmó que las tropas se encuentran en el país por invitación del Gobierno panameño y que trabajan en coordinación con sus contrapartes locales. También recordó la colaboración en ayuda humanitaria tras el reciente terremoto, aunque no entregó más detalles sobre ese apoyo en el comunicado.
Por su parte, el reporte original, basado en fuentes militares anónimas, sostuvo que los 600 soldados pertenecen a la División de Montaña de Fort Drum, en Nueva York, y que estarían bajo la coordinación de un comando de operaciones en Miami. Esas mismas fuentes indicaron que el despliegue podría extenderse a Honduras y Colombia para apoyar redadas contra presuntos narcotraficantes.
El movimiento encajaría en una mayor presencia militar estadounidense en América Latina, impulsada por la Administración de Donald Trump. Esa estrategia ha aumentado la presión sobre gobiernos de la región para combatir el narcotráfico, y en algunos casos se ha recurrido a las Fuerzas Armadas contra organizaciones criminales. De confirmarse, sería uno de los despliegues más grandes en la zona desde los refuerzos militares de Estados Unidos en Centroamérica durante la Guerra Fría.
Como antecedente, en marzo de 1988 el entonces presidente Ronald Reagan ordenó enviar 3.200 soldados de combate a Honduras, en medio de las tensiones con los sandinistas en Nicaragua. Además, según la cronología histórica del Comando Sur, en marzo de 1987 Estados Unidos había desplegado 3.200 militares en la región para estabilizar la frontera entre Honduras y Nicaragua.