El Último Llamado de María, película panameña que llega a cinco países centroamericanos
El documental, dirigido por Erik Cotrina, tardó ocho años en completarse y se estrenó el 1 de octubre en la región.
El documental El Último Llamado de María, dirigido por el peruano nacionalizado panameño Erik Cotrina, llegó el 1 de octubre a las salas de Panamá y de otros cuatro países centroamericanos. Detrás del filme hay un proceso de ocho años que nació de una peregrinación del director a Medjugorje, en Bosnia y Herzegovina, en 2014, a invitación de su esposa.
Cotrina lleva unas tres décadas dedicado a la dirección de comerciales y al negocio audiovisual. Según cuenta, antes de ese viaje no tenía un vínculo especial con el tema religioso. Dice que en Medjugorje vivió una experiencia espiritual que lo acercó otra vez a su fe, y que al regresar a Panamá quiso hacer un documental sobre lo que había conocido. Concretar esa idea, sin embargo, no fue sencillo.
El proyecto tomó forma cuando conoció al sacerdote Francisco Ángel Verar Hernández, quien viaja a Medjugorje desde 1983 y conoce de cerca a los videntes. Después de varios meses de conversaciones, el religioso aceptó participar en la producción.
De acuerdo con la sinopsis, la película sigue a un sacerdote que reúne testimonios en distintos países sobre hechos sobrenaturales que, según los videntes, ocurren en Medjugorje desde 1981. El filme presenta esos relatos como un llamado a la conversión de la humanidad. El proceso incluyó entrevistas con tres de los seis videntes vinculados a las apariciones atribuidas a la Virgen María. Además, se combinan esos testimonios con entrevistas a sacerdotes y otros participantes, y con pequeñas recreaciones bíblicas hechas con jóvenes en la ciudad de Panamá.
El rodaje pasó por Bosnia y Herzegovina, Israel, Italia, Brasil, Honduras, Perú, Colombia, Ecuador, Panamá, México y España. La cinta dura 100 minutos y está dirigida, sobre todo, a un público familiar.
En Panamá, la película se proyecta en los cines de Cinépolis. Su versión en portugués ya se estrenó en Brasil, y está prevista una llegada a Uruguay el 20 de octubre. Cotrina señaló que también se conversa con miras a llevarla a otros países durante noviembre.
El director espera que la producción sea, además de una experiencia de cine, un espacio para pensar sobre la fe, la familia y la vida cotidiana. Al hablar de lo que le gustaría que sucediera con el público, expresó que, por encima de todo, desearía una conversión entre los espectadores.