Lula cierra campaña en São Paulo ante multitud vestida de rojo
El presidente y candidato a la reelección reunió a miles de simpatizantes en el mayor colegio electoral de Brasil, a menos de un día de los comicios.
El presidente y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, encabezó este sábado un multitudinario acto de cierre de campaña en São Paulo, el mayor colegio electoral del país. El propio Partido de los Trabajadores lo describió como un "último baile", en referencia a la manifestación de apoyo a un mandatario de 80 años que aspira a su cuarto mandato no consecutivo.
La jornada comenzó temprano con música y ambiente festivo en la Avenida Paulista, aunque la caravana formal hacia una plaza del centro se inició una hora y media después, con la llegada del líder progresista. El color rojo, identificativo del partido, fue el código de vestimenta no escrito, y muchos asistentes lo respetaron. Un grupo de mujeres incluso se tiñó el cabello de ese tono para la ocasión.
Miles de personas llegaron con banderas, adornos y bisutería con el rostro de Lula. Otras siguieron el acto desde los balcones de edificios residenciales y las terrazas de restaurantes de la avenida. Lula recorrió la zona a bordo de un camión de sonido, con su clásico sombrero panamá, y se inclinaba constantemente para tocar las manos de quienes llenaban el asfalto.
Lo acompañaron el candidato al gobierno paulista, el exministro de Hacienda Fernando Haddad, y las candidatas al Senado, las exministras Marina Silva y Simone Tebet. En su discurso, Lula pidió a los votantes acudir a las urnas con tranquilidad, al contrastar, según sus palabras, la democracia y la soberanía con la barbarie y la corrupción. También llamó a conversar con vecinos, clientes y fieles para que todos participen en la votación.
En la última semana, el mandatario encabezó uno o dos mítines diarios en distintas ciudades del país. La estrategia de su gobierno busca reducir la abstención, históricamente alta en Brasil, mientras Flávio Bolsonaro intenta captar el respaldo de otras fuerzas conservadoras.
Entre los asistentes se repetía una palabra: soberanía, por encima de salud, educación o seguridad. Anelisa Barreto, de 39 años, advirtió que una victoria de Bolsonaro significaría el fin de la soberanía frente a Estados Unidos. Geová Tavares, empleado bancario de 61 años, sostuvo que reelegir a Lula es clave para que Brasil siga en democracia, y criticó al otro candidato por su cercanía con Donald Trump y por sus vínculos con milicias en Río de Janeiro.
El ambiente osciló entre el entusiasmo y los cálculos. Algunos reconocieron que la contienda podría ir a una segunda vuelta ajustada, mientras otros planean regresar a la Avenida Paulista el domingo para celebrar si los resultados los favorecen.