El Salvador y Costa Rica firman acuerdo de cooperación contra el crimen transnacional
La presidenta Laura Fernández visitó el CECOT y se reunió con Nayib Bukele tras la firma de un pacto de seguridad. Costa Rica inauguró esta semana su propio penal de máxima seguridad.
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, y la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, acordaron fortalecer la cooperación entre sus gobiernos para combatir el crimen transnacional. El acuerdo se firmó la noche del viernes, en el marco de una visita oficial de Fernández, cuyo objetivo principal fue conocer de cerca el sistema penitenciario salvadoreño.
Antes de reunirse con Bukele, la mandataria costarricense recorrió el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), la cárcel insignia del Gobierno salvadoreño. El penal tiene capacidad para unos 40,000 presidiarios y alberga a miles de pandilleros detenidos.
Según la Presidencia salvadoreña, ambos mandatarios encabezaron una sesión de trabajo ampliada con sus equipos de gabinete. El eje de la conversación fue la seguridad pública y el combate a las estructuras delictivas que operan más allá de las fronteras. De ese encuentro salieron las bases para impulsar esquemas de cooperación técnica, intercambio oportuno de información policial y la articulación de procesos de inteligencia entre instituciones homólogas.
En una conferencia de prensa, Bukele señaló que las realidades de ambos países son distintas, pero que hay mucho que aprender entre ellos. Afirmó que El Salvador puede aportar bastante en materia de seguridad. Por su parte, Fernández habló de un enemigo común y dijo que llegó al país con la decisión de aprender de lo que ha funcionado para aplicarlo en la lucha nacional contra el crimen.
La visita se produce dos días después de que el Gobierno costarricense inaugurara el Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (Cacco), un penal de máxima seguridad inspirado en el Cecot. Según la información disponible, el centro tiene capacidad para unos 5,100 presos vinculados al crimen organizado y al narcotráfico, y su construcción costó cerca de 35 millones de dólares. Consta de cinco módulos de poco más de mil plazas cada uno. Esta semana se inauguraron los dos primeros, que recibirán reclusos a partir de finales de octubre.
Fernández considera a Bukele un referente en seguridad y, recientemente, lo describió como un aliado que se mide en los momentos difíciles.