El partido de Vucic reconoce su derrota ante el movimiento estudiantil en Serbia
Las legislativas anticipadas dejan al oficialismo sin mayoría según su propio líder, tras casi dos años de protestas en el país balcánico.
El Partido Progresista Serbio, la fuerza gobernante en Serbia, perdió las elecciones legislativas anticipadas celebradas este domingo frente a un movimiento de protesta encabezado por estudiantes. Así lo reconoció el veterano dirigente nacionalista Aleksandar Vucic, quien habló ante sus seguidores en la sede del partido en Belgrado. Para justificar el anuncio se basó en una muestra estratificada. La noticia desató celebraciones inmediatas en la capital.
Los comicios son la culminación de casi dos años de manifestaciones. Todo empezó en 2024, cuando colapsó una marquesina de la estación de tren de Novi Sad, la segunda ciudad más grande del país. El accidente dejó 16 muertos, y los manifestantes lo atribuyeron a la corrupción. Las movilizaciones que siguieron son las más multitudinarias desde la caída del expresidente Slobodan Milosevic en 2000.
Dos horas antes del cierre de las urnas, Serbia ya registraba la mayor participación en unas legislativas en 30 años, un dato que los analistas interpretaron como favorable a la oposición. Tras el discurso de Vucic, los conductores comenzaron a tocar la bocina por las calles y una multitud se reunió cerca de la sede de la Comisión Electoral. En el cuartel de la Lista de Estudiantes, los simpatizantes aplaudían, lloraban y se abrazaban. La estudiante Mila Martic le dijo a la AFP que se sentía como si por fin viviera en un país libre.
Es la primera vez desde 2012 que el partido de Vucic enfrenta la posibilidad real de perder el gobierno, aunque nada indica que la tensión política vaya a terminar pronto, dado el alto nivel de polarización. En septiembre, Vucic, entonces presidente, disolvió el Parlamento y convocó los comicios, una de las principales exigencias de los manifestantes. Días después renunció a la presidencia para competir en las urnas con la expectativa de llegar a primer ministro. Él mismo habló de un "intento de golpe de Estado" contra su gobierno y se presentó como el único capaz de mantener la soberanía de Serbia entre la Unión Europea, Rusia y Estados Unidos.
El movimiento estudiantil es una fuerza política heterogénea que se presentó con una lista única sin una figura destacada. Sus candidatos provienen de la sociedad civil y comparten un solo objetivo: derrotar al oficialismo. Votantes como Marija Spasenovic acudieron a las urnas esperando cambios y exigiendo combatir la corrupción y garantizar el Estado de derecho. Otros, como la profesora Vesna Ivic, valoraron las obras del gobierno para mejorar la vida de la gente.
Antes de la votación, 24 organizaciones no gubernamentales serbias afirmaron que no existían condiciones para unas elecciones libres y justas. Por ello, los estudiantes desplegaron una red de voluntarios para vigilar el proceso, como complemento de los observadores internacionales. Las encuestas tampoco coinciden. Un sondeo del grupo de reflexión NSPM dio a la lista estudiantil un 44,5 % de intención de voto frente al 42,7 % de Vucic. En cambio, una encuesta de septiembre de Faktor Plus, cercana a las autoridades, colocaba a la mayoría actual al frente con un 48,6 %.