León XIV cuestiona la gestación subrogada y la muerte programada desde París
En un encuentro con autoridades francesas, el papa advirtió que los avances científicos necesitan criterios éticos. Su mensaje llega en medio del debate sobre aborto y ayuda a morir en Francia.
El papa León XIV cuestionó este viernes varias prácticas ligadas a la ciencia y la tecnología. Entre ellas mencionó las manipulaciones genéticas, la gestación subrogada, la compra de órganos y la muerte programada. Según el pontífice, estas prácticas pueden desviarse cuando no están guiadas por la conciencia.
Las declaraciones se dieron en París, durante un encuentro con las autoridades francesas, entre ellas el presidente Emmanuel Macron. En su intervención, León XIV sostuvo que la protección de la vida es un principio básico dentro de los derechos humanos. Para él, ese derecho sostiene a todos los demás.
El papa vinculó sus críticas con el desarrollo científico y tecnológico. Señaló que estos avances deben ir acompañados de criterios éticos y de conciencia. También llamó a analizar las consecuencias humanas de las nuevas tecnologías y de los procedimientos médicos, sobre todo los que se aplican al final de la vida.
Sus palabras llegan en un momento de intenso debate en Francia sobre el aborto, la eutanasia y el suicidio asistido. Son temas que han dividido a la clase política, a la sociedad y a distintos sectores religiosos. El país incorporó en marzo de 2024 la libertad de recurrir a la interrupción voluntaria del embarazo en su Constitución, un paso que marcó el tono de la discusión.
El debate sobre el final de la vida también ocupa un lugar importante en la agenda francesa. En mayo de 2025, el Parlamento aprobó una propuesta de ley sobre ayuda a morir. Sin embargo, su entrada en vigor y su desarrollo dependen todavía del proceso legislativo correspondiente.
Con este mensaje, el pontífice vuelve a poner en el centro la relación entre derechos humanos, avances científicos, autonomía individual y principios éticos. Su intervención en París añade una voz influyente a una discusión que en Francia sigue abierta.