Honduras congela por 30 días el precio del diésel
El Gobierno asumirá el costo del aporte vial para evitar que el alza llegue a los consumidores, mientras otros combustibles siguen con subsidios y ajustes.
El Gobierno de Honduras anunció un subsidio temporal que mantendrá congelado durante 30 días el precio del diésel. La medida entrará en vigor el próximo lunes y busca contener el efecto del aumento internacional de los combustibles sobre la economía. Para hacerlo posible, el Estado asumirá 12 lempiras por galón, equivalentes a unos 44 centavos de dólar, correspondientes al Aporte para la Conservación del Patrimonio Vial.
El secretario de Energía, Eduardo Oviedo, explicó que la decisión pretende reducir los efectos de las variaciones internacionales del petróleo sobre los hogares y las actividades productivas. Según el funcionario, el subsidio evitará que, durante un mes, el alza prevista para el diésel se traslade al precio que pagan los consumidores.
La medida también busca aliviar a sectores que dependen directamente de este combustible, como el transporte público y de carga, la distribución de alimentos, la agricultura y otras actividades productivas. El precio actual del galón de diésel es de 5,68 dólares.
El resto de los derivados del petróleo sí tendrá aumentos a partir del lunes. Para la gasolina regular, el Gobierno mantendrá un subsidio equivalente al 70 %. Además, durante octubre continuará el respaldo al gas licuado de petróleo de uso doméstico, con 54 lempiras, unos 2 dólares, por cada cilindro. Las autoridades explicaron que la estructura de precios de los combustibles se revisa cada semana, por lo que el congelamiento representa una excepción temporal, aplicable solo al diésel.
El encarecimiento de los combustibles ha generado protestas de distintos sectores, entre ellos transportistas de carga y operadores de autobuses urbanos e interurbanos, que temen el impacto sobre sus costos y sobre otras actividades económicas. Ante ello, el Gobierno sostiene que los precios dependen del comportamiento del mercado internacional. Las autoridades atribuyen también la presión sobre los precios a la tensión derivada de la guerra en Medio Oriente entre Estados Unidos e Irán, que ha aumentado la incertidumbre en los mercados energéticos.