Washington pide a Europa cooperar para frenar el alza del diésel
Bruselas advierte que restringir las exportaciones de diésel tendría consecuencias muy graves para su economía, mientras crece la presión por liberar reservas estratégicas.
Estados Unidos pidió el jueves a Europa que coopere en la búsqueda de alternativas para ampliar el suministro de combustible. Un funcionario estadounidense, en declaraciones a la AFP, sostuvo que al continente le conviene explorar junto a Washington nuevas vías para aumentar la oferta de productos refinados y reducir los costos para los consumidores. En paralelo, la Unión Europea advirtió que una eventual restricción a las exportaciones de diésel tendría efectos muy severos sobre su desempeño económico.
El trasfondo es un encarecimiento del diésel que ha llegado a niveles récord y que golpea a numerosos sectores de la economía estadounidense. Según la información disponible, la oferta de este combustible se ha visto afectada por la guerra en Oriente Medio y por el conflicto en Ucrania, dos focos que complican el abastecimiento global y que empujan los precios hacia arriba.
Según reportes de prensa, la administración del presidente Donald Trump pidió a los gobiernos de la Unión Europea que liberen reservas estratégicas de diésel para aliviar el alza. El tema no es menor para la Casa Blanca, ya que el costo de la energía aparece como una amenaza para el Partido Republicano en las elecciones legislativas de noviembre.
El miércoles, Trump afirmó que todavía evalúa una posible prohibición de las exportaciones estadounidenses de diésel. Sin embargo, reconoció que, en su opinión, una medida de ese tipo podría terminar encareciendo la gasolina. Ante los periodistas en el Despacho Oval, dijo simplemente que lo estaba pensando.
La respuesta de Bruselas llegó por boca del comisario de Comercio, Maros Sefcovic, quien tras conversar con su homólogo estadounidense, Jamieson Greer, al margen de la reunión del G20 en Wisconsin, señaló que cualquier restricción sería inesperada para los europeos. Ambas partes acordaron mantener un contacto estrecho para evitar sorpresas.
Junto a Trump, el secretario de Energía, Chris Wright, anticipó el miércoles que pronto habría anuncios de aliados europeos sobre nuevos suministros de diésel que llegarían al mercado y que, según dijo, bajarían de forma significativa los precios. Por su parte, la presidencia francesa indicó que, durante el encuentro entre Emmanuel Macron y Trump al margen de la Asamblea General de la ONU la semana anterior, no se formuló ninguna solicitud concreta sobre la liberación de reservas.
Macron convocará pronto una videoconferencia de los líderes del G7 para avanzar en los mecanismos disponibles frente al aumento de los precios de los combustibles, incluida la coordinación sobre la liberación de reservas. Por ahora, el desenlace dependerá de esa reunión y de si Washington decide finalmente restringir sus exportaciones.