Depilación íntima: qué dicen los especialistas sobre sus riesgos
El vello púbico cumple funciones de protección, y una depilación mal hecha puede provocar infecciones, irritaciones y quemaduras.
Cada vez es más común que hombres y mujeres se depilen total o parcialmente la zona íntima. Las modas, los ideales de belleza y la idea extendida de que sin vello hay más aseo influyen en esa decisión. Sin embargo, ginecólogos y dermatólogos recuerdan que el vello púbico no es sinónimo de suciedad, sino una estructura con funciones concretas para el cuerpo.
Según los especialistas, ese vello funciona como una barrera física que dificulta el paso de bacterias, hongos y otros agentes hacia la vagina y las vías urinarias. Así ayuda a prevenir vaginitis, candidiasis e infecciones urinarias. También amortigua el roce con la ropa ajustada o durante las relaciones sexuales, y contribuye a regular la humedad y la temperatura, factores que influyen en el equilibrio de la flora genital.
Los mismos profesionales señalan que no existe una razón médica ni de higiene que obligue a eliminarlo. Por el contrario, el uso frecuente de navajas, cera o cremas químicas puede traer problemas en la piel. Las microcortaduras que deja el rasurado constante permiten la entrada de bacterias como el Staphylococcus aureus, lo que puede derivar en foliculitis o vellos encarnados. Además, la piel irritada resulta más vulnerable a infecciones virales como el molusco contagioso o el virus del papiloma humano.
Otros riesgos incluyen quemaduras de primer y segundo grado en la piel delgada de la zona, causadas por la cera caliente, y reacciones de dermatitis de contacto provocadas por los componentes de las cremas depilatorias.
La decisión de depilarse sigue siendo personal. Para quienes lo prefieren, los especialistas recomiendan recortar el vello con tijeras de punta redonda o una cortadora eléctrica en lugar de rasurar al ras. Si se usa navaja, conviene que sea nueva y limpia, aplicar antes un gel de pH neutro y afeitar en el sentido del crecimiento del vello. Para una eliminación permanente con láser, lo indicado es acudir a personal médico certificado que evalúe el tipo de piel.
En cuanto a la higiene, el cuidado íntimo no depende de tener o no vello, sino del lavado diario con agua y un limpiador adecuado para esa zona. La depilación es una opción válida, siempre que se haga con información y precauciones.