Delegación técnica venezolana llega a Panamá tras el terremoto
Ingenieros de Venezuela vienen a apoyar la evaluación de daños, mientras el país declara emergencia nacional y busca recursos para la recuperación.
Una delegación de ingenieros especializados de Venezuela llegó este martes a Panamá para ofrecer asistencia técnica después del terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el país el pasado viernes. El sismo dejó más de dos mil infraestructuras afectadas y unos treinta heridos, aunque no se reportan muertes.
La misión está encabezada por Juan José Ramírez, vicepresidente sectorial de Obras Públicas y Servicios, y por Francisco Garcés, presidente de la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Viviendas e Infraestructura. Ambos llegan junto a un equipo de ingenieros venezolanos. El anuncio se hizo a través de redes sociales del Ministerio de Comunicación de Venezuela, que no entregó más detalles sobre el alcance del trabajo.
El apoyo llega después de que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, expresara su solidaridad con Panamá y ofreciera ayuda tras el movimiento telúrico. El epicentro se registró a 12 kilómetros de Tonosí, una zona turística del suroeste del país, a unos 239 kilómetros de la capital.
El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) informó en su último reporte que, como parte de la respuesta, se han trasladado por vía aérea 69.685 libras, equivalentes a 31,6 toneladas, de asistencia humanitaria. Además, se han llevado 240 toneladas de agua a comunidades y hospitales.
Un informe del domingo detalla que el terremoto afectó más de 2.000 infraestructuras. Entre ellas hay más de 1.280 residencias, 656 centros escolares, más de 60 edificios gubernamentales, 44 iglesias, 24 centros de salud, 11 hoteles y una decena de carreteras, vías y puentes. Los daños se concentraron principalmente en la península de Azuero, una zona de pequeños pueblos con población envejecida que depende de la agricultura y la ganadería.
Las autoridades todavía no han calculado las pérdidas materiales. Sin embargo, ya declararon un estado de emergencia nacional para canalizar hasta 100 millones de dólares a la atención de la situación. La presencia de especialistas extranjeros podría ayudar en la evaluación de viviendas e infraestructura dañada, un paso clave para definir las necesidades de reconstrucción en las próximas semanas.