Déficit de personal limita la respuesta de Bomberos ante emergencias
Con un recorte del 31.9% en su presupuesto para 2027, la institución no podrá contratar nuevos efectivos y verá reducida la compra de vehículos.
La falta de personal operativo en el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Panamá se ha convertido en un obstáculo para atender emergencias en todo el país. Hasta el 28 de septiembre, la entidad había atendido 26,771 emergencias, un aumento del 20.6% frente al mismo período del año pasado.
Según datos entregados por el director general, Víctor Álvarez, el cuerpo cuenta actualmente con 1,800 unidades y 3,000 voluntarios distribuidos en 85 estaciones. El apoyo de estos voluntarios es limitado, porque no están disponibles de manera permanente, aunque la norma obliga a los empleadores a otorgarles permiso para cumplir esa labor.
Álvarez explicó que, para responder de forma efectiva a las contingencias que se registran a diario, la institución necesita entre 600 y 800 nuevos bomberos como mínimo. Cada año se jubilan alrededor de 40 funcionarios, y con esa cantidad de ingresos la meta es superar los 2,000 efectivos. Sin embargo, reconoció que esas contrataciones no serán posibles por el recorte presupuestario para la vigencia fiscal 2027.
Los bomberos pidieron para el próximo año $114,598,563, pero el Ministerio de Economía y Finanzas recomendó $77,933,612, lo que representa una reducción del 31.9%, equivalente a $36,664,951. El mayor golpe se dio en el rubro de inversión: de los más de 30 millones solicitados, solo se asignaron $8,101,936. Según el director, esto afectará no solo la incorporación de personal, sino también la compra de vehículos y los trabajos de rehabilitación en las estaciones. Con ese monto, la institución solo podrá adquirir cinco vehículos PUMPER, una lancha para combate de incendios y una lancha para emergencias prehospitalarias. Aun así, la entidad evalúa junto al Ejecutivo, el Patronato y el MEF un mecanismo para incorporar 100 nuevos trabajadores por año.
Otro obstáculo señalado es la compra de equipos. Los procesos de contratación son lentos y los reclamos de los oferentes pueden extenderse por años, lo que ha llevado a la institución a recurrir a procedimientos directos. Esas compras no son bien vistas por la ciudadanía, pero Álvarez sostuvo que han sido necesarias para proteger la seguridad del personal y de la población. Como ejemplo, mencionó los equipos adquiridos bajo esa modalidad que ayudaron a evitar desgracias mayores en un incendio debajo del Puente de las Américas y en una fábrica de colchones cercana a la estación de Villa Zaita.
El funcionario lamentó que se cuestione la transparencia del cuerpo y pidió a las autoridades reformar la ley de contratación pública para acortar los tiempos de reclamo. También propuso imponer fianzas a quienes presenten recursos de apelación con la intención de dilatar el proceso, un tema que, según indicó, pone en riesgo el bienestar y la seguridad de los panameños.