Daniel Sancho reaparece en vídeo desde prisión con el pelo rapado y canas
Las imágenes, grabadas en enero, muestran un cambio físico notable frente a su etapa en libertad. Su madre describe cómo se adapta a la cárcel de Surat Thani.
Un vídeo muestra a Daniel Sancho en la cárcel de Surat Thani, en Tailandia. En las imágenes, grabadas en enero, el hijo de Rodolfo Sancho y Silvia Bronchalo aparece con el cabello corto, entradas, algunas canas y barba, mientras habla por teléfono.
El aspecto contrasta con el que tenía cuando fue visto en libertad, el 7 de agosto de 2023. Ese día participó en la reconstrucción del asesinato del cirujano colombiano Edwin Arrieta, ocurrido en Koh Phangan. Entonces llevaba el pelo largo, ondulado y rubio, y tenía una complexión atlética.
Las imágenes de Sancho en prisión han sido escasas desde su detención. Una de las primeras que se conocieron lo mostraba en la cárcel de Ko Samui, con mascarilla y el uniforme marrón del centro. En esa fecha ya se notaba la pérdida de su melena, una figura más delgada y ojeras.
El nuevo material corresponde a su estancia en Surat Thani, adonde fue trasladado el 30 de agosto de 2024 tras más de un año en Ko Samui. Según la información difundida, la grabación se hizo cuando llevaba un año y medio en ese centro, situado a unos 600 kilómetros al sur de Bangkok. La prisión tiene capacidad para más de 5.000 reclusos con condenas que van desde 15 años hasta la pena de muerte.
En la grabación, Sancho reflexiona sobre la fe y compara la creencia en el diablo con la creencia en Dios. En fragmentos de una conversación con su madre describe su vida dentro del penal y dice que prefiere estar aislado antes que con el resto de los presos, con la voz entrecortada.
Silvia Bronchalo habló en televisión sobre las condiciones de vida de su hijo. Según explicó, está adaptado, tiene amigos y no ha tenido problemas con otros internos. También afirmó que en las cárceles tailandesas no se realizan actividades ni se puede estudiar como en España. Añadió que habla con él una vez por semana, en llamadas de entre 30 y 40 minutos, en las que Sancho le cuenta su rutina, le pide libros y le pregunta por la familia y por la actualidad española. Según su madre, mantiene conversaciones en inglés con dos amigos extranjeros y está aprendiendo tailandés.
Bronchalo reconoció que el aspecto de su hijo ha cambiado. Lo atribuyó a la falta de deporte y al tiempo que lleva en prisión, y dijo que notaba en su mirada y expresión el paso por la cárcel. Aseguró que nunca le ha visto heridas, aunque reconoció que podría estar suavizando la realidad.
El vídeo ofrece una imagen de su vida en prisión, mientras las declaraciones de su madre aportan detalles sobre el contacto que mantiene con él.