Cuba condena a activista y a su madre por grabar a un agente
Ambas recibieron dos años de limitación de libertad, una sanción sin cárcel, por un video que difundieron en redes sociales.
Un tribunal municipal de La Habana del Este declaró culpables este jueves a Anna Sofía Benítez Silvente, activista bautista y creadora de contenido de 21 años, y a su madre, Caridad Silvente. La acusación fue el delito de actos contra la intimidad personal y familiar, por grabar y difundir un video de un agente del orden.
El juicio duró unas tres horas. Afuera de la sala se concentraron decenas de personas, muchas de ellas vinculadas a organizaciones religiosas, bajo un fuerte operativo de seguridad.
La condena fue de dos años de limitación de libertad. Esta sanción no implica encarcelamiento, pero sí impone restricciones, entre ellas la prohibición de salir del país. Al salir del tribunal, Benítez fue recibida con aplausos y con gritos de "Libertad" y "Patria y Vida", consigna que usan los opositores en la isla. Ella calificó el proceso de injusticia y afirmó que solo había expresado su opinión en redes sociales, de manera respetuosa.
El caso comenzó con una denuncia presentada por un suboficial del Ministerio del Interior (Minint). Según el funcionario, la activista vulneró su intimidad al grabarlo y publicar imágenes suyas en internet.
Los hechos se remontan al 10 de marzo. Ese día, un agente del Minint vestido de civil llegó a la vivienda de Benítez, en las afueras de La Habana, para entregarle una citación policial. La citación estaba relacionada con los videos que ella publicaba en redes sociales, donde critica al gobierno cubano. Ese episodio fue el punto de partida de la causa que terminó en la condena de este jueves.