Cuatro soldados salvadoreños de una misión de la ONU desaparecen tras emboscada en Haití
El ataque ocurrió el domingo cerca de Puerto Príncipe, en medio del avance de pandillas y de una crisis política que no se resuelve.
Cuatro soldados salvadoreños que integran la Fuerza de Supresión de Pandillas (GFS), una misión respaldada por la ONU, permanecen desaparecidos tras una emboscada cerca de Puerto Príncipe. Las autoridades dieron a conocer el caso el lunes. El ataque se produjo el domingo y tenía como objetivo a miembros de esta fuerza, creada para estabilizar Haití.
El enviado de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, explicó al Consejo de Seguridad que los militares regresaban a su base desde un mercado ubicado en las afueras de la capital haitiana cuando fueron atacados. Según su relato, los agresores dispararon y usaron explosivos contra el vehículo blindado en el que viajaban. Waltz indicó que se cree que cuatro de los efectivos lograron sobrevivir, pero que no hay noticias sobre su paradero.
Waltz también expresó solidaridad con los militares salvadoreños y aseguró que Washington trabajará para lograr su regreso. La representante de El Salvador ante la organización, Egriselda López, afirmó que las autoridades intentan determinar dónde se encuentran y condenó el ataque. Por su parte, Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, habló de un secuestro y pidió su liberación inmediata y en condiciones seguras.
Haití, el país más pobre de América, atraviesa una situación de violencia marcada por las pandillas, que en los últimos años han intensificado los asesinatos, los secuestros, las violaciones y el reclutamiento de menores. La GFS continúa desplegándose de forma progresiva para apoyar a la policía haitiana, que no puede contener por sí sola esa violencia.
La misión cuenta con apenas 2.000 miembros, de los 5.500 previstos, aportados por seis países, según Jack Christofides, representante especial de la GFS. Ante el Consejo de Seguridad, Christofides señaló que hay indicios de una reducción de la influencia de las pandillas en las zonas donde opera la fuerza, aunque pidió cautela. También advirtió que las hostilidades contra la fuerza subieron de 2 a 15 en un solo mes.
El panorama político tampoco ofrece señales de estabilidad. A principios de octubre, las autoridades haitianas volvieron a aplazar de forma indefinida las elecciones previstas para diciembre. El país no celebra comicios desde 2016, y nadie ha reemplazado a su último presidente, asesinado en 2021.