Cómo proteger a los perros del estrés y el miedo tras un terremoto
Veterinarios recomiendan precauciones para evitar que las mascotas huyan o sufran accidentes después del sismo del viernes 9 de octubre.
El sismo del viernes 9 de octubre dejó daños en viviendas y comunidades, pero también provocó miedo y estrés en muchas mascotas que vivieron el movimiento junto a sus familias. Ante esta situación, los veterinarios piden tomar precauciones para proteger a los perros y evitar que huyan o sufran accidentes.
Los perros dependen de sus cuidadores durante una emergencia. Los ruidos fuertes, el movimiento del suelo y la reacción nerviosa de las personas pueden provocarles ansiedad, desorientación y deseos de escapar. El médico veterinario Luis Melgar explicó que los animales perciben olores y movimientos antes que las personas y que, ante el peligro, suelen mostrarse sumisos más que agresivos.
En zonas afectadas por el temblor, varias familias salieron de sus casas junto a sus mascotas. Una joven que se encontraba en una veterinaria en Villa Lucre contó que sus cuatro perros entraron en crisis al escuchar los gritos durante el evento. Al llegar a su casa logró ayudarlos a recuperar la calma. Aunque ninguno se escapó, sufrieron mucho estrés durante el temblor inicial y también por los temblores posteriores.
Entre las principales recomendaciones está mantener la calma y evitar movimientos bruscos que aumenten el temor del animal. Si el perro está muy asustado, no debe forzarse ni jalarse con violencia, porque podría lesionarse, sobre todo al evacuar edificios o espacios reducidos. Cuando sea seguro, conviene ponerle la correa, hablarle con un tono tranquilo y llevarlo a un lugar alejado de objetos que puedan caer.
Una vez terminado el movimiento, es importante revisar si el animal tiene heridas causadas por vidrios, escombros u otros objetos. Durante la evacuación también debe mantenerse sujeto con la correa, pues el miedo y la desorientación pueden hacer que se escape y se pierda. Las reacciones varían: algunos perros tiemblan, jadean o ladran, mientras otros buscan esconderse o intentan huir.
El miedo intenso puede provocar respuestas físicas importantes, por lo que conviene observar su comportamiento después de la emergencia. Si presenta dificultad para respirar, debilidad o desorientación persistente, debe recibir atención veterinaria. Además, brindarle un espacio tranquilo, mantener sus rutinas en la medida de lo posible y acompañarlo sin castigarlo por sus reacciones ayuda a su recuperación.
La protección de las mascotas también debe formar parte de los planes familiares de emergencia. Tener una correa disponible, preparar alimento y agua para el animal y asegurarse de que cuente con identificación puede marcar la diferencia al momento de evacuar.