Cinco camiones con ayuda de Estados Unidos llegan a zonas afectadas por el sismo
El envío, canalizado por ACNUR, beneficiará a unas 12,000 personas en Coclé, Herrera, Los Santos y Tonosí. Especialistas estadounidenses también revisan edificios tras el terremoto del 9 de octubre.
Cinco camiones con ayuda humanitaria financiada por Estados Unidos se dirigen a las provincias de Coclé, Herrera y Los Santos, además del distrito de Tonosí. El objetivo es apoyar a las personas afectadas por el sismo que sacudió el país.
Según informó la Embajada de Estados Unidos en Panamá, la asistencia se entrega a través del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). El paquete incluye 2,500 mantas, 2,900 mosquiteros, 750 lonas, 200 carpas familiares, 1,290 kits de cocina y 500 colchonetas para dormir.
La representación diplomática calcula que estos suministros beneficiarán a unas 12,000 personas que necesitan apoyo por los daños provocados por los movimientos sísmicos. La entrega busca cubrir necesidades básicas de refugio, abrigo y cocina en comunidades donde las viviendas y los servicios pudieron resentirse.
Por otro lado, especialistas de Búsqueda y Rescate Urbano (USAR, por sus siglas en inglés) visitaron la Asamblea Nacional para evaluar posibles daños estructurales tras el terremoto del pasado 9 de octubre. La visita forma parte de un despliegue de 20 especialistas estadounidenses que trabajan junto a las autoridades panameñas.
El equipo inspecciona hospitales, iglesias y edificios gubernamentales en distintos puntos del país. Las evaluaciones alcanzan áreas afectadas de Coclé, Veraguas y Los Santos, donde las autoridades mantienen la atención a las consecuencias del evento y el seguimiento a las comunidades.
La Embajada precisó además que el Gobierno estadounidense ha comprometido 5 millones de dólares en asistencia humanitaria. También ha desplegado equipos especializados y apoyo aéreo para contribuir a la respuesta y la recuperación del país.
La cooperación busca respaldar los esfuerzos nacionales para atender a las comunidades afectadas. Al mismo tiempo, pretende determinar si las infraestructuras que pudieron sufrir daños por el terremoto y sus réplicas son seguras para seguir en uso.