Christine Lagarde deja la presidencia del BCE el 7 de febrero de 2027
La francesa adelanta su salida varios meses y dice que no puede mantenerse neutral ante asuntos políticos que le preocupan, en un momento de presión sobre la deuda francesa y la inflación en la zona del euro.
La presidenta del Banco Central Europeo, la francesa Christine Lagarde, informó este jueves al Consejo de Gobierno y al presidente del Consejo Europeo, António Costa, que dejará su cargo el 7 de febrero de 2027. Con esa fecha, se adelanta varios meses al final de su mandato, que vencía a finales de octubre de ese año.
En un comunicado breve, el BCE indicó que el Consejo Europeo nombrará a su sucesor, tal como lo establece el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. El Consejo de Gobierno agradeció a Lagarde su labor y le ofreció una larga ovación. Su mandato comenzó el 1 de noviembre de 2019.
La salida llega en un contexto delicado. La rentabilidad de la deuda soberana de Francia ha subido con fuerza, y la economía de la zona del euro enfrenta una inflación elevada por el encarecimiento de la energía derivado de la guerra en Irán.
En rueda de prensa, Lagarde explicó que quiere tener libertad para hablar de asuntos políticos, algo que no puede hacer mientras preside el BCE, porque el cargo exige neutralidad. Dijo que su voz puede ayudar en temas que le importan mucho y que no puede ser neutral en ellos. Los rumores de su salida circulaban desde hacía tiempo, y se relacionaban con las elecciones presidenciales francesas del próximo año, donde existe temor a una victoria de la ultraderechista Marine Le Pen.
La salida anticipada tiene una consecuencia política clara: el presidente francés, Emmanuel Macron, tendrá margen para influir en la elección del próximo titular del BCE. Entre los nombres que suenan con fuerza está el español Pablo Hernández de Cos, actual director general del Banco de Pagos Internacionales y antiguo gobernador del Banco de España, a quien se le reconoce credibilidad dentro de la institución y una postura moderada en política monetaria. Otro de los favoritos es el exgobernador del banco central de Países Bajos, Klaas Knot, defensor de una línea más dura para mantener la inflación bajo control con tipos de interés más altos.
El proceso sigue unas reglas definidas. El Consejo Europeo elige al presidente del BCE para un mandato de ocho años no renovable, a partir de una recomendación del Consejo, y consulta antes al Parlamento Europeo y al Consejo de Gobierno del BCE. Como Alemania ya tiene a Ursula von der Leyen al frente de la Comisión Europea, resulta menos probable que un alemán ocupe ahora la presidencia del banco.
El próximo año también habrá cambios en el comité ejecutivo del BCE. La economista alemana Isabel Schnabel dejará su puesto en enero para incorporarse al Fondo Monetario Internacional, y el mandato del economista jefe, el irlandés Philip Lane, termina a finales de mayo.
Hasta ahora, Lagarde no ha dicho qué hará después de dejar el banco, aunque han circulado rumores de que podría asumir la presidencia del Foro Económico Mundial.