Christa Pike sobrevive a dos inyecciones letales y es hospitalizada en Tennessee
El gobernador suspendió las demás ejecuciones previstas para este año, mientras los abogados de la condenada denuncian un procedimiento fallido.
Christa Pike, de 50 años, llevaba tres décadas en el corredor de la muerte de Tennessee por un crimen brutal. Debía ser ejecutada el miércoles por inyección letal, pero sobrevivió a dos dosis del fármaco y tuvo que ser trasladada a un hospital fuera de la prisión.
Los abogados de Pike fueron los primeros en dar la noticia. Poco después, el Departamento Correccional del estado confirmó lo ocurrido en un comunicado emitido a medianoche. La institución afirmó que siguió el protocolo aprobado por la Fiscalía General y que el químico previsto en ese protocolo había funcionado en todo momento. Añadió que el procedimiento no contempla pasos adicionales más allá de los que se realizaron esa noche. No informó sobre el estado de salud de la mujer.
La defensa rechazó esa versión. Sus abogados sostienen que las preocupaciones que habían planteado resultaron ciertas, entre ellas dificultades para encontrar venas, pentobarbital degradado y falta de atención médica de emergencia cuando surgieron complicaciones. Según la defensa, Pike perdió el conocimiento pero seguía con pulso y respirando de forma audible, por lo que presentó una moción de emergencia para detener la ejecución cuando ya estaba en curso.
Testigos presentes en la sala de observación relataron que las cortinas de la cámara se cerraron a las 7:46 de la noche, hora local, y se volvieron a abrir tres minutos después. Según uno de ellos, el periodista John North, la mujer seguía respirando cuando las cortinas bajaron por segunda vez, a las 8:05. Otra periodista presente dijo que nada de lo ocurrido fue habitual. Un profesor de medicina de la Universidad de Emory, contratado por el equipo legal, consideró probable que Pike nunca alcanzara una concentración suficiente del fármaco para provocar un paro respiratorio y cardíaco, y advirtió que el retraso en la reanimación podría causarle una lesión cerebral.
El caso llegó hasta la Corte Suprema de Estados Unidos, que revocó un aplazamiento concedido por un tribunal inferior en la mañana del miércoles. Horas antes, un panel de la Corte de Apelaciones del Sexto Circuito había suspendido la ejecución para estudiar mejor los argumentos. Los abogados alegaban que el jurado nunca evaluó pruebas atenuantes sobre el abuso sexual que Pike sufrió en su infancia. El estado, que durante años había sostenido que ella mintió sobre ese abuso, reconoció en una audiencia reciente que no negaba que hubiera sufrido abuso y violación.
El gobernador de Tennessee había rechazado días antes una solicitud de clemencia presentada por Pike. Tras el intento fallido, anunció que detendrá el resto de las ejecuciones programadas para este año.
Pike tenía 18 años en 1995, cuando, junto a su novio Tadaryl Shipp, golpeó y torturó hasta la muerte a Colleen Slemmer, de 19 años, a quien conocieron en un campamento de formación laboral para adolescentes con problemas de conducta. La madre de la víctima había expresado su deseo de que la sentencia se cumpliera. Desde 1976, solo 18 mujeres han sido ejecutadas en Estados Unidos, frente a 1.663 hombres, lo que equivale a alrededor del 1% del total.