Choque de trenes de alta velocidad en Toledo deja al menos 68 muertos
Un Ave de Renfe embistió a un tren de Iryo detenido cerca de Urda. El Gobierno español atribuye el accidente a una decisión del centro de control tras una falla del sistema de seguridad.
Al menos 68 personas murieron este miércoles cuando dos trenes de alta velocidad chocaron cerca de Urda, en la provincia de Toledo, a unos 150 kilómetros al sur de Madrid. El balance fue subiendo a lo largo del día. Las primeras cifras oficiales hablaban de diez fallecidos, luego de 30 y después de unos 64, hasta que el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, confirmó 68. De ellos, 24 viajaban en el Ave de Renfe y 44 en el tren de Iryo. García-Page advirtió que podría haber más víctimas atrapadas bajo los vagones.
El Ave había salido de Madrid a las 8:00 rumbo a Sevilla con 378 pasajeros. Poco antes de las 9:00 alcanzó al convoy de Iryo, que estaba parado en la vía con 174 personas a bordo, entre ellas un bebé. Varios vagones descarrilaron y dos rodaron por un terraplén. Hay 15 heridos graves y 53 leves en hospitales, además de cinco personas atendidas por lesiones leves en un centro instalado en Urda.
Según el ministro de Transportes, Óscar Puente, a las 8:30 falló el sistema de seguridad LZB y se ordenó detener al menos seis trenes. Seis minutos después, el centro de control de Adif autorizó al maquinista del Ave a seguir, pese a que había un tren detenido y una señal en rojo a la entrada de la estación de Urda, y sin imponer un límite de velocidad. El Ave recorrió unos 25 kilómetros hasta estrellarse a las 8:53. Puente señaló esa decisión como el origen del accidente. La Guardia Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios interrogan al operario que regulaba el tráfico en ese momento.
Al lugar llegaron brigadas de bomberos, tres helicópteros, dos unidades de cuidados intensivos móviles y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias. La circulación en la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía quedó suspendida.
Desde Urda, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decretó tres días de luto oficial y prometió "llegar hasta el final" para aclarar las causas. "Si ha habido negligencias, se sabrá", afirmó. También dijo que España no puede aceptar dos accidentes de alta velocidad en un mismo año, en alusión al de Adamuz, en Córdoba, que el pasado 18 de enero dejó 46 muertos y más de 120 heridos. Prometió medidas firmes para devolver la confianza en el sistema ferroviario.
La tragedia ocurre en plena campaña para las elecciones generales del 29 de noviembre. El PSOE suspendió sus actos del día y Sánchez canceló su participación en una cumbre sobre la obesidad. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, expresó su preocupación, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, envió condolencias a las familias. España tiene unos 4.000 kilómetros de vías de alta velocidad, la segunda red más extensa del mundo después de la de China.