Choque de dos trenes de alta velocidad en Toledo deja al menos 30 muertos
El accidente entre un tren de Renfe y otro de Iryo ocurrió cerca de Urda, al sur de Madrid. Las autoridades temen que la cifra de víctimas siga subiendo.
Al menos 30 personas murieron este miércoles cuando un tren de alta velocidad de Renfe y un convoy de la empresa Iryo chocaron cerca de la estación de Urda, en la provincia española de Toledo, a unos 150 kilómetros al sur de Madrid. El impacto se dio a las 8:54 hora local, en el tramo entre Los Yébenes y Urda.
Las cifras cambiaron a lo largo de la mañana. Un primer reporte del Gobierno de Castilla-La Mancha hablaba de diez fallecidos, y su portavoz, Esther Padilla, advirtió que el número podía aumentar. El balance actualizado de las autoridades regionales eleva los muertos a por lo menos 30 y los heridos graves a más de 50. El presidente regional, Emiliano García-Page, explicó que los rescatistas todavía no logran llegar al fondo de los vagones y que aún buscan posibles cuerpos entre los restos. Según detalló, hay unos 30 heridos sin riesgo vital, otros 50 en condición urgente pero estable y varios en estado crítico.
El tren de Renfe había salido de Madrid a las 8:00 rumbo a Sevilla con 397 pasajeros, mientras que el de Iryo llevaba 147, entre ellos un bebé. Tras el choque, ambos convoyes quedaron parcialmente descarrilados. Los reportes difieren en el número de vagones que se salieron de la vía: fuentes de emergencias mencionaron inicialmente dos vagones caídos por un terraplén, y otros reportes hablan de varios vagones que cayeron por un barranco.
A la zona llegaron varias brigadas de bomberos, tres helicópteros, dos unidades móviles de cuidados intensivos y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias, enviados por orden del Ministerio del Interior. La Guardia Civil también desplegó agentes. Los heridos fueron repartidos en distintos hospitales, entre ellos el 12 de Octubre.
Adif, la empresa pública que administra las vías, suspendió hasta nuevo aviso la circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, y pidió a quienes tenían boleto para esa ruta que no se presenten en las estaciones. Renfe expresó su apoyo a los afectados y dijo que reúne información para medir el alcance del accidente.
La tragedia ocurre en plena campaña para las elecciones generales del 29 de noviembre. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, canceló su asistencia a una cumbre sobre obesidad y su partido, el PSOE, frenó sus actividades de campaña por el día. La ministra de Sanidad, Mónica García, lo calificó como un accidente de alto impacto. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, se declaró muy preocupado, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, envió condolencias y aseguró que hoy Europa llora con las familias.
El choque llega menos de un año después del accidente de Adamuz, en Andalucía, donde el 18 de enero un tren de Iryo descarriló y chocó con uno de Renfe, con saldo de 46 muertos. Aquel caso abrió el debate sobre el mantenimiento de la red y generó fuertes críticas de la oposición al Gobierno. España cuenta con unos 4.000 kilómetros de vías de alta velocidad, la segunda red más grande del mundo después de la de China. Las autoridades aún deben aclarar qué causó la colisión.