Chanel despega en París con una colección inspirada en sus orígenes
Golondrinas y vencejos marcaron la propuesta de primavera-verano 2027 que Matthieu Blazy presentó este lunes en el Grand Palais.
La casa de moda francesa presentó este lunes en París su colección de prêt-à-porter para la primavera-verano de 2027. Las aves, en especial golondrinas y vencejos, sirvieron de hilo conductor. Los trajes de chaqueta y falda, junto con los vestidos, fueron las prendas que más se repitieron en la pasarela.
El desfile se celebró en la nave central del Grand Palais, cerca de los Campos Elíseos. El escenario reproducía un cielo poblado de aves y un horizonte, y la pasarela estuvo a cargo de Matthieu Blazy, director creativo de la marca desde 2025. La colección contó con más de ochenta modelos, un formato que recuerda a la época de Karl Lagerfeld.
Blazy centró su propuesta en la silueta de Gabrielle Chanel, donde se combinan feminidad y masculinidad. Al explicarla, aseguró que no se trataba de una colección histórica, sino de capas de historias superpuestas sobre la fundadora. Añadió que Chanel alzó el vuelo y que cada paso la llevó a ser libre, como un pájaro.
Entre las prendas hubo un vestido con cola estampado con cielo y nubes, y chaquetas con golondrinas. Las construcciones combinaban corsetería y sastrería. En las faldas predominaron las aberturas y los pliegues de tabla, sobre un suelo brillante en tonos terrosos y verdes que podrían recordar aguas vistas desde el aire. También aparecieron pantalones de sastrería, algunos a rayas, y una chaqueta con cuadros.
Los tejidos fueron la base de la colección: tweed fruncido, gasa transparente, seda, algodón y brillos. La paleta incluyó blanco, que abrió el desfile, además de grises, verdes, azules, amarillo, rosa, rojo y negro. Las siluetas fueron más bien rectas y se acompañaron de música de violín, sonidos de golondrinas y la canción Take on me, de los años ochenta.
En accesorios destacaron los zapatos y los bolsos. El tacón estuvo presente en casi todos los modelos de calzado. En bolsos no hubo un modelo estrella, aunque el primero que salió a la pasarela fue el icónico 2:55. La invitación al evento llegó con un colgante plateado con forma de golondrina y una especie de roca.
El desfile cerró la jornada del lunes y coincide con la publicación de un libro de Virginie Viard, Un regard. Une vie chez Chanel, de la editorial Stock. Viard pasó más de tres décadas en el departamento creativo de la casa, fue brazo derecho de Lagerfeld y lo sustituyó en la dirección creativa tras su fallecimiento en 2019, cargo que ocupó hasta junio de 2024. La próxima cita de la firma será en enero con su desfile de Alta Costura. Tres meses después, presentará en Deauville, ciudad de la costa oeste de Francia donde la fundadora abrió su primera tienda, su colección Crucero.