Tonosí, cerca del epicentro, lleva más de un día sin agua ni luz
Mientras continúan las réplicas, vecinos sin hogar reciben comida en un campamento improvisado en el parque del pueblo, y el Gobierno declaró emergencia nacional.
Tonosí, la localidad más cercana al epicentro del terremoto que sacudió Panamá el viernes, lleva más de 24 horas sin agua ni electricidad. Según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos, el sismo tuvo magnitud 7.7 y ocurrió a las 12:56 hora local. El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá lo rebajó a 7.5.
El parque del pueblo, alejado de la carretera Panamericana, se transformó en un campamento, comedor y hospital improvisado. Tres mujeres del personal del centro de salud cocinan en una olla grande y reparten desayuno, almuerzo y cena a más de cien personas. La comida fue donada por los vecinos, mientras las autoridades locales distribuyen agua entre los damnificados.
Varios habitantes perdieron su vivienda y muchos siguen con mucho miedo. Quienes llegan al parque con ansiedad o golpes sufridos durante la sacudida reciben atención bajo unas toldas viejas. Los niños duermen sobre colchones, mientras los adultos permanecen sentados en sillas plásticas, sin atreverse a regresar a sus casas.
Las vías de acceso al pueblo también sufrieron daños. Un deslizamiento de tierra cortó una de ellas, y la otra presenta grietas, árboles caídos y piedras en la calzada. Por esa razón, el Ejecutivo llegó en helicóptero para evaluar los daños. Mientras tanto, la tierra sigue temblando: desde el viernes se han registrado más de cien réplicas.
Las autoridades nacionales aún no han publicado una cifra de pérdidas materiales. Sin embargo, el Gobierno declaró estado de emergencia nacional para canalizar hasta 100 millones de dólares y atender la situación. Los habitantes de Tonosí esperan que se restablezcan los servicios básicos, mientras el pueblo intenta recuperarse entre sacudidas constantes.