Capira busca rescatar su memoria histórica frente a una enseñanza centrada en la capital
Un grupo ciudadano impulsa un museo y una investigación histórica para reconstruir las capas del distrito, desde la época precolombina hasta el siglo XX.
En el corregimiento de Lídice, distrito de Capira, directoras de escuelas han dejado de enseñar a los estudiantes el cambio de nombre de El Potrero a Lídice. Según la fuente, esa omisión refleja un problema más amplio: la historia oficial se concentra en los grandes hitos políticos, en la zona de tránsito y en las fechas patrias, y deja fuera la memoria de los pueblos del interior del país.
Una de esas directoras llegó a calificar el cambio de nombre, realizado en 1943, como una historia inventada, y por esa razón prohibió a sus estudiantes participar en el desfile conmemorativo de 2023. Para el texto, el resultado es una población que vive en un territorio lleno de capas históricas, pero sin herramientas para conocerlas y valorarlas.
En ese contexto surge el proyecto para crear el Museo de Lídice y la Cultura Capireña, impulsado por un grupo de ciudadanos. Su propósito es documentar la historia del distrito y de sus 13 corregimientos, ofrecer un programa público dirigido a niños, niñas y adolescentes, y usar la historia y el patrimonio natural y cultural como base para un turismo sostenible y para construir identidad colectiva. La población del distrito es de 45,629 personas, según el Censo de 2023.
La fuente plantea que celebrar 171 años de jurisdicción distrital, creada por la Ley del 12 de septiembre de 1855, sin destacar la fundación colonial de 1628 ni la capa precolombina transmite la idea de que Capira carece de historia por investigar. Además, varias actividades festivas actuales serían tradiciones de otras regiones del país. El grupo también recuerda que los derechos culturales están reconocidos en la Carta Universal de los Derechos Humanos de 1948, y que por eso han buscado apoyo de instituciones como el Ministerio de Cultura, la Universidad Tecnológica de Panamá, la Arquidiócesis de Panamá y el Instituto Smithsoniano de Investigaciones Tropicales.
El texto explica que las investigaciones históricas y arqueológicas en Panamá Oeste son escasas. El municipio y la parroquia no conservan documentos históricos antiguos, y la página web municipal reproduce información histórica sin fuente. Por eso, el grupo considera urgente una investigación basada en fuentes primarias, secundarias e historia oral.
Entre las capas que describe la fuente están la precolombina, con un estudio del STRI en Monte Oscuro, en Cermeño, que ubica el cultivo de maíz y zapallo en la zona; la indígena de habla cueva; la fundación colonial de San Isidro de Quiñones de Capira en 1628; y la etapa de la Guerra de los Mil Días, en la que participó Victoriano Lorenzo. Finalmente, la fuente recuerda el cambio de nombre de El Potrero a Lídice el 31 de octubre de 1943, impulsado por el alcalde Nicanor Subía como gesto de solidaridad con el pueblo checo.
El grupo planea un diálogo público sobre historia y derechos culturales, reprogramado para finales de noviembre por las secuelas del terremoto del 9 de octubre, y busca evaluar la antigua capilla de Lídice para convertirla en museo, previa autorización de la Arquidiócesis.