Caen cinco personas por red que usaba drones para surtir drogas a La Joya
La operación Corsario desarticuló un grupo que lanzaba drogas, celulares y armas a líderes de pandillas presos. La investigación comenzó en 2020.
Una operación conjunta del Ministerio Público y la Policía Nacional logró desarticular una organización criminal que abastecía de drogas a personas privadas de libertad en el Centro Penitenciario La Joya. Según las autoridades, el grupo empleaba drones para hacer llegar la mercancía directamente a los patios de la cárcel.
La acción, denominada operación Corsario, fue ejecutada por la Fiscalía Segunda Especializada en Delitos de Asociación Ilícita junto con la Policía Nacional. Como resultado, se logró la aprehensión de cinco personas en allanamientos realizados en Las Garzas y Guna Nega, en el corregimiento de Ancón. Además, en la provincia de Bocas del Toro se ubicó a varias personas vinculadas a esta estructura.
La investigación se inició en 2020, cuando las autoridades detectaron vuelos de drones sobre el penal que lanzaban drogas, celulares y armas de fuego a cabecillas de pandillas recluidos en La Joya. Con el paso del tiempo, los equipos fueron identificando la logística detrás de estas operaciones.
Durante los allanamientos en Las Garzas, una comunidad cercana al centro penitenciario, las autoridades localizaron residencias desde las que, según la información preliminar, se preparaban los drones con su carga antes de enviarlos hacia las cárceles. Las pesquisas siguen en curso para determinar el alcance completo de la red.
El caso se suma a otros hechos recientes. En noviembre de 2025, el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) desmanteló un grupo que también usaba drones para llevar drogas a los centros penitenciarios. Los aprehendidos operaban los aparatos desde un área cercana al penal.
La Policía Nacional y el Ministerio de Gobierno han reconocido la existencia de redes que abastecen con drones a líderes de pandillas con armas, drogas y celulares. Dentro de las cárceles también se han detectado antenas del sistema Starlink, lo que permitiría comunicación celular sin interrupciones. Las autoridades investigan cómo ingresaron esos equipos.
El problema tiene una dimensión grande. En la actualidad, La Joya, La Joyita y La Nueva albergan unos 24 mil privados de libertad, entre ellos cabecillas de pandillas que, según las autoridades, siguen buscando mantener el control de sus grupos desde prisión.