Cae en México «El Panameño», operador de lavado de capitales ligado a Panamá
Sergio Rafael De Marcos Cruz fue capturado en Playacar, en México, y es buscado por autoridades panameñas y europeas por presunto blanqueo de dinero.
Un operativo en las mansiones de Playacar Fase 1 terminó con la captura de Sergio Rafael De Marcos Cruz, conocido como «El Panameño», un operador financiero que las autoridades buscaban a nivel internacional. La detención se produjo en suelo mexicano, en cumplimiento de una orden judicial de cateo y de una notificación roja de Interpol emitida tras coordinaciones de inteligencia.
Pese a su apodo, los expedientes indican que De Marcos Cruz nació en México el 4 de agosto de 1972. Según la información disponible, ganó ese sobrenombre en el radar policial porque convirtió a Panamá en su centro para el blanqueo de capitales, desde donde movía millones de dólares hacia el sistema financiero global.
Se le persigue por presuntamente liderar esquemas transnacionales de blanqueo de dinero o valores y falsificación de documentos públicos. Las investigaciones financieras determinaron que usaba sociedades anónimas de papel y varias identidades de fachada, entre ellas Rafael De Marco Cruz y Raffie Eskandarian, para introducir dinero de origen turbio en bancos internacionales.
En Panamá, la Fiscalía Segunda Contra la Delincuencia Organizada lo ubicó como objetivo prioritario y le abrió causas penales por presunto blanqueo de capitales. Los tribunales panameños ordenaron congelar varias cuentas bancarias y aprehender de forma cautelar bienes vinculados a la red de sociedades que manejaba en el país.
La ruta también llegó a Europa. Documentos del Butlletí Oficial del Principat d'Andorra indican que el Tribunal de Corts le sigue un proceso penal desde 2017 por lavado de activos realizado a través de la firma offshore Oxtelsoft S.A. Ese expediente fue una pieza clave para consolidar la alerta internacional en su contra.
Actualmente está bajo custodia de la Fiscalía General de la República y de la Secretaría de Marina de México, a la espera de que se defina el proceso de extradición solicitado por los países donde tiene causas pendientes. El caso mantiene en alerta a las autoridades judiciales panameñas y europeas, que siguen de cerca el uso de sociedades de papel para mover fondos de origen sospechoso.