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SALUD

Acoso escolar: cómo detectarlo a tiempo y qué pueden hacer familias, docentes y espectadores

Especialistas y una madre que perdió a su hijo por bullying piden escuchar con atención, conversar más y no dejar pasar señales pequeñas. Una propuesta legislativa busca llevar herramientas también a los adultos del entorno familiar.

Redacción Nacional, 12:01 a.m. · 3 min de lectura
Acoso escolar: cómo detectarlo a tiempo y qué pueden hacer familias, docentes y espectadores

En el marco de la campaña 500 Voces por la Salud Emocional de los Chicos en Panamá, profesionales de la salud mental subrayaron el papel de la familia, los docentes y quienes presencian una agresión para prevenir el acoso escolar. El problema puede empezar con una burla, un comentario que se repite, una exclusión dentro del salón o una agresión que continúa en el teléfono y en las redes sociales después de la jornada. Por eso, identificarlo a tiempo se ha vuelto un reto para padres y educadores.

Los especialistas coinciden en que la primera señal no siempre es una agresión visible, sino a veces un cambio pequeño de comportamiento. El psicólogo general Luis Smith señaló que la escucha activa es una de las herramientas principales, incluso cuando lo que el menor cuenta parezca poco importante para un adulto. Añadió que conocer qué es el bullying y cuáles son sus consecuencias permite a las familias responder mejor, sobre todo en una generación cuya convivencia ya no se limita al aula o al barrio.

Por su parte, el psicólogo educativo Edwin Quintero planteó que la observación debe acompañarse de conversación, algo que muchos padres dejan de hacer por el ritmo de la vida diaria. También llamó la atención sobre la conducta suicida en niños y adolescentes y sostuvo que las señales de sufrimiento emocional deben ser atendidas por profesionales. En la escuela, los docentes pueden detectar cambios y hacer referencias, pero la intervención posterior requiere el acompañamiento de las familias.

Jaeenne Baynoe, madre de un joven que perdió la vida a causa del acoso escolar, compartió su experiencia. Según dijo, dejar de comer, abandonar actividades que antes disfrutaban o cambiar de forma repentina sus rutinas son conductas que no deben ignorarse. Llamó a los padres a mantener una comunicación abierta para que el hijo sepa que puede acudir a ellos en cualquier momento. También cuestionó que a algunos niños todavía se les pida aguantar cuando intentan hablar de lo que viven.

Smith explicó que quienes observan la violencia suelen quedar en segundo plano, aunque su papel es determinante. Según indicó, pueden sentirse condicionados por el entorno y optar por no intervenir ni reportar lo ocurrido, algo que sucede con frecuencia en los centros educativos. Por ello, la prevención también implica enseñarles qué pueden hacer y a quién acudir.

El tema llegó a la Asamblea Nacional, donde se presentó el proyecto de ley 84, que busca modificar la Ley 289 de 16 de marzo de 2022. La diputada Grace Hernández explicó que la propuesta ofrecería herramientas a padres, tutores, abuelos y otros adultos responsables de menores para reconocer riesgos y conocer los mecanismos de actuación. Según detalló, las empresas podrían contribuir mediante programas de responsabilidad social empresarial, con talleres que, a su juicio, deben ser constantes y mensuales.

Las intervenciones se dieron durante el Vive Fest Family, organizado por la Fundación SerenaMente como parte de la campaña, con el objetivo de abordar la prevención del bullying y la promoción de la salud mental desde un ambiente diferente.

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