Bukele niega que restos hallados en Haití sean de sus cuatro militares desaparecidos
El presidente salvadoreño asegura que entre los restos calcinados había un niño y documentos de soldados de otros países. La búsqueda de los cuatro efectivos sigue en las afueras de Puerto Príncipe.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, rechazó que los restos humanos encontrados en Haití correspondan a los cuatro militares salvadoreños que desaparecieron el domingo pasado, luego de que bandas armadas emboscaran el vehículo en que viajaban. "No son nuestros hombres", publicó en su cuenta de X, en respuesta a versiones de prensa estadounidense sobre el hallazgo.
Según esos reportes, médicos forenses examinaban restos completamente calcinados para determinar si pertenecían a los soldados, quienes integran la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF). La información citó a Scott Reece, exfuncionario de seguridad del Departamento de Estado, cuya organización Hero Client Rescue, un servicio de evacuación médica con sede en Haití y fondos de Estados Unidos, fue llamada el sábado por la tarde para recoger los cuerpos.
Bukele explicó que una ONG llevó los restos al aeropuerto afirmando que eran de sus cuatro aerotécnicos. De acuerdo con el mandatario, en realidad se trataba de un niño, de un hombre bastante más alto que los militares salvadoreños y de una persona que vestía parte del uniforme de otro ejército. Agregó que también aparecieron carnés y uniformes de militares extranjeros, y compartió fotos de una identificación de la GSF con un nombre no hispano y de un documento de un ciudadano de Chad.
El ataque ocurrió en la zona de Santo, en la comuna de Croix-des-Bouquets, al norte de la capital haitiana. Desde entonces, miembros de la GSF y fuerzas de seguridad locales mantienen un amplio operativo para encontrar a los desaparecidos, al que se sumó a mitad de semana un contingente enviado por El Salvador, que llegó a Puerto Príncipe el jueves.
El mandatario calificó de "satánicas" a las pandillas haitianas, aseguró que Dios dará la victoria a la misión y defendió su estrategia contra el crimen organizado frente a las críticas sobre la posibilidad de aplicarla en Haití.
La GSF fue autorizada hace un año por el Consejo de Seguridad de la ONU para enfrentar a los grupos armados y ayudar a estabilizar el país, y su mandato se renovó por seis meses el 29 de septiembre. Hoy la integran más de 1,000 efectivos de El Salvador, Guatemala, Jamaica, Mongolia, Sri Lanka y Chad, bajo el mando del mayor general mongol Edernebat Batsuuri.
Mientras tanto, la violencia de las bandas sigue golpeando a Haití. En lo que va del año, más de 5,700 personas han muerto o resultado heridas por estos ataques, y la ONU también responsabiliza a esos grupos de secuestros y agresiones sexuales.