Brasil elige este domingo entre Lula y Flávio Bolsonaro
Más de 158 millones de electores están convocados a las urnas en una votación que también medirá la influencia de Washington en la región.
Más de 158 millones de brasileños acudirán este domingo a las urnas para decidir si Luiz Inácio Lula da Silva continúa al frente del país o si el ultraderechista Flávio Bolsonaro llega a la presidencia. El resultado tendrá efectos que van más allá de Brasil, porque podría cambiar el equilibrio político de Sudamérica en un momento de presión de Estados Unidos sobre la región, en el tramo final del mandato de Donald Trump.
Durante los últimos cuatro años, Brasil fue el principal bastión del progresismo sudamericano, en medio de una ola de gobiernos de derecha en buena parte del continente. Frente a las presiones de Washington, Lula reforzó un discurso soberanista que defiende el orgullo nacional y rechaza la intervención extranjera. Lo expresó con firmeza en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde pronunció su décima intervención desde ese escenario.
Bolsonaro, por su parte, anunció que, si gana, se sumará al Escudo de las Américas, una iniciativa de seguridad impulsada por Estados Unidos. Ya participan en ella varios mandatarios latinoamericanos, entre ellos el argentino Javier Milei, el paraguayo Santiago Peña y el chileno José Antonio Kast. Los dos candidatos representan proyectos opuestos. Lula, de 80 años, busca un cuarto mandato no consecutivo. Flávio, abogado de 45 años, llega con el respaldo de su padre, condenado a 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado, y ha ocupado cargos públicos desde el inicio de su vida profesional.
La campaña se alejó de las propuestas y se llenó de noticias falsas, insultos y escándalos de corrupción. El caso que más impacto tuvo fue el del Banco Master, considerado el mayor fraude financiero del país, cuyo dueño, Daniel Vorcaro, tejió una red de contactos en los tres poderes del Estado y en ambos lados del espectro político. Flávio fue el más afectado, pues se conoció que pidió a Vorcaro unos 12 millones de dólares para financiar una película biográfica sobre su padre, aunque al principio afirmó no conocerlo. Lula no aparece personalmente salpicado, pero sí sufrió costos políticos por la cercanía entre el banquero y el magistrado Alexandre de Moraes, uno de sus aliados.
Las encuestas muestran un empate técnico en la intención de voto, y ambos candidatos tienen niveles de rechazo similares, en algunos sondeos por encima del 50 %. Esa situación dejó poco margen para crecer a costa del rival y redujo las opciones de las terceras vías, como las del psiquiatra Augusto Cury, que llegó al 11 % en una encuesta de finales de agosto, o la del ultraderechista Renan Santos. Por eso, en sus últimos actos, ambos apelaron al voto útil. Flávio pidió a los votantes de otras fuerzas un voto "inteligente", al sostener que es el único capaz de vencer a Lula. Lula, en cambio, insistió en reducir la abstención, que es históricamente alta. En 2022, el 21 % de los electores habilitados no acudió a votar.
Para atraer a ese sector, la campaña de Lula lanzó contenidos dirigidos a los mayores de 70 años, quienes no están obligados a votar y entre los que el presidente tiene una ventaja amplia sobre su rival. Este grupo representa más del 10 % de los electores aptos para votar este domingo, por lo que su participación podría pesar en un resultado que las encuestas todavía no permiten anticipar.