Brasil cancela pasaportes de Flávio Bolsonaro y crece el misterio sobre su paradero
El senador, derrotado por Lula en la segunda vuelta, no entregó sus documentos como ordenó la justicia. Sus aliados dicen que voló a Estados Unidos, pero la policía no tiene registro de su salida.
La Policía Federal de Brasil anuló este martes los pasaportes del senador Flávio Bolsonaro, luego de que no los entregara dentro del plazo de 24 horas fijado por la justicia. El hijo del expresidente Jair Bolsonaro, de 45 años, perdió el domingo la segunda vuelta presidencial ante Luiz Inácio Lula da Silva, y desde entonces no se sabe con certeza dónde está.
La orden vino del juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes, el mismo que condujo el proceso en que Jair Bolsonaro recibió 27 años de prisión por intentar un golpe de Estado. Además de entregar los documentos, el senador tenía prohibido abandonar el país. El lunes, Flávio calificó la medida como un "intento de intimidación", aseguró que nunca pensó en irse y prometió entregar los pasaportes.
Las versiones sobre su paradero chocan. Aliados políticos, que hablaron con la prensa brasileña sin dar sus nombres, afirmaron que tomó un vuelo hacia Estados Unidos. Sin embargo, una fuente policial indicó que no existe registro formal de su salida. Su partido, el Partido Liberal, se reunió en Brasilia sin confirmar nada, y ni su equipo de prensa ni sus abogados se han pronunciado. Ese mismo día salió una caravana de vehículos de su casa en la capital, pero no se pudo verificar si él iba dentro.
Argentina también quedó en medio del tema. Circularon reportes de que la aerolínea Baires Fly habría alistado un vuelo chárter para llevarlo desde territorio argentino a Estados Unidos. El Ministerio de Seguridad de ese país lo negó de plano, y la Dirección Nacional de Migraciones informó que no tiene registro de que el senador haya entrado.
Flávio enfrenta varias investigaciones. Una, bajo secreto judicial, gira en torno a presunto lavado de dinero y apunta a su abogado y amigo Willer Tomaz, señalado de manejar una red de empresas con movimientos sospechosos ligados a las apuestas deportivas. Según la policía, el senador figuraba con amplios permisos en una cuenta compartida con Tomaz. Otra pesquisa examina supuesta corrupción y lavado en el financiamiento de una película sobre su padre. Y este martes, el juez supremo Flávio Dino pidió investigar si su campaña recibió dinero extranjero y si hubo manipulación en redes sociales.
El senador no ha reconocido la derrota. Lula, de 81 años, ganó con cerca del 52% frente al 48%, más de 4 millones de votos de diferencia, tras remontar una primera vuelta del 4 de octubre que había perdido. Flávio anunció que pedirá anular el balotaje porque, según él, extender la votación dos horas favoreció al presidente. Su hermano Eduardo, exdiputado que vive en Estados Unidos alegando persecución judicial, le había sugerido salir del país si perdía.