Brasil bate récord mundial con 51 tarjetas rojas en una batalla campal
El partido entre Uberlandia y Mamoré, por el campeonato regional Sub-20 de Minas Gerais, terminó en una pelea general y dejó la cifra como nueva marca del Guinness.
Brasil, el único país que ha ganado cinco veces la Copa del Mundo de fútbol, suma ahora un récord mundial que nadie quería: 51 tarjetas rojas en un solo partido, que terminó en una batalla campal. Así lo recoge el Libro Guinness de los Récords, que hasta ahora tenía como marca anterior 36 expulsiones, registradas en 2011 durante un encuentro de quinta división argentina entre Claypole y Victoriano Arenas.
El partido se jugó el domingo en el estado de Minas Gerais, en el sureste del país. Uberlandia recibía a Mamoré en la ida de las semifinales del campeonato regional Sub-20 de segunda división. Las imágenes difundidas de la jornada muestran a integrantes de ambos equipos intercambiando puñetazos, patadas y lanzamientos de objetos.
Según un informe oficial, el árbitro Fernando Patrick sacó 51 tarjetas rojas, repartidas entre 43 jugadores y ocho miembros de los cuerpos técnicos de los dos equipos. Los primeros incidentes surgieron al comienzo del segundo tiempo, cuando un jugador de Uberlandia fue expulsado tras recibir su segunda amarilla por una dura entrada a un rival.
En su reporte, el árbitro describe una situación de presión extrema y hostilidad contra el equipo arbitral. Según su versión, varios directivos de Uberlandia ingresaron al campo para insultarlo y amenazarlo, y uno de ellos le habría dicho que lo iba a golpear. El árbitro también señala que mostró tarjetas rojas a dos directivos vestidos con los colores del club, pero después comprobó que ninguno aparecía en el acta del partido.
La pelea se extendió durante unos 40 minutos de interrupción. Al final del encuentro, estalló una pelea general después de que un jugador de Mamoré fuera expulsado por gestos provocadores e insultos dirigidos al banco rival, tras anotar el tercer gol de su equipo. El árbitro precisó que 48 de las 51 tarjetas rojas tuvieron que notificarse después del partido, debido a los incidentes generalizados.
El miércoles, Uberlandia anunció en un comunicado que se retiraba del partido de vuelta en un gesto de juego limpio. El club explicó que Mamoré no podría alinear un número suficiente de jugadores por las suspensiones derivadas de lo ocurrido. Con esa decisión, la llave queda en el aire y las autoridades del fútbol regional tendrán que definir las consecuencias deportivas y disciplinarias de una de las jornadas más violentas registradas en el fútbol de la región.