Barcelona busca medir su momento ante el PSG sin Christensen, Eric García ni Kounde
El campeón de las dos últimas ediciones de la Champions recibe a un Barça invicto con varias bajas en defensa y una cita clave antes del Clásico.
El Barcelona llega a París con once victorias en once partidos, 48 goles a favor y 11 en contra, un registro que lo coloca como el equipo de moda del momento. Su próximo examen será frente al París Saint-Germain, vigente campeón de las dos últimas ediciones de la Liga de Campeones, en el Parque de los Príncipes.
El cruce reúne a varios de los nombres que aparecen entre los favoritos al Balón de Oro. Dembélé y Lamine Yamal, Rodri frente a Vitinha y Gordon ante Doué son duelos individuales que prometen mucho. Los dos equipos están bien armados y acostumbrados a ganar, y el partido se ve como una prueba temprana de la fortaleza de ambos antes de que empiecen a definirse los títulos.
El técnico Hansi Flick tiene un problema serio en la zaga. Andreas Christensen sigue lesionado, y Eric García y Jules Kounde se sumaron a la enfermería durante el fin de semana. Gerard Martín, que salió por precaución en el partido ante el Betis, finalmente aparece en la convocatoria, y el joven Álex Campos, del filial, es la novedad. Cubarsí y Gerard Martín serían las opciones para formar la pareja de centrales. Si el entrenador decide no forzar a Martín pensando en el Clásico, Rodri podría retrasarse y dejar su plaza a Marc Bernal o a Gavi, junto a Pedri.
En ataque, Lamine Yamal estará en su mejor momento y formará junto a Anthony Gordon. Raphinha regresa a la titularidad tras superar problemas musculares, Dani Olmo continúa como falso nueve y Fermín López aparece como el jugador indiscutible en la media punta.
Del lado parisino, Luis Enrique afronta su cuarto partido como entrenador del PSG con una baja importante: Nuno Mendes, lesionado, deja desprotegida la banda por la que suele atacar Lamine Yamal. Su reemplazo natural, Lucas Digne, no ha transmitido mucha seguridad, y el técnico tampoco contará con Dembélé, a quien dio descanso para llegar en mejores condiciones.
El PSG recuperó el liderato de la liga y su juego recuerda a las campañas que lo llevaron a ganar Europa. El partido también servirá como termómetro para los parisinos, que buscan confianza ante un rival de alto nivel, mientras el Barça intenta confirmar que su buen inicio resiste una prueba de esta exigencia.