Ministros y banqueros centrales debaten inflación, deuda e IA en Bangkok
El foro anual del FMI y el Banco Mundial reúne esta semana a autoridades económicas en un contexto de choque energético y presión sobre las finanzas públicas.
Ministros de Finanzas y jefes de bancos centrales se reúnen esta semana en Bangkok, Tailandia, para los encuentros anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. Las sesiones se extenderán de lunes a sábado e incluirán reuniones de alto nivel a puerta cerrada, actos públicos y anuncios de los principales responsables económicos del mundo.
El encuentro ocurre en un momento complicado. Según el FMI, la economía global enfrenta el alza de los precios de la energía, la presión sobre la deuda pública y el auge de la inteligencia artificial (IA). El organismo presentará el martes sus previsiones económicas actualizadas.
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, sostuvo que la expansión de la IA y las grandes inversiones que genera ayudan a que la economía mundial mantenga un crecimiento del 3 %. Aun así, el avance tecnológico es muy desigual entre regiones.
En ese sentido, el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, recomendó a los países en desarrollo apostar por aplicaciones de IA a pequeña escala, como las que funcionan en teléfonos inteligentes para salud, educación y agricultura. Explicó que esas naciones no tienen la capacidad de cálculo, la electricidad ni el talento necesarios para competir con los grandes centros de datos o con los modelos más avanzados de China y Estados Unidos.
Otro tema central es el alza de la energía, que se atribuye en parte a la guerra de Estados Unidos contra Irán, a las represalias de Teherán contra aliados de Washington en el Golfo y a las restricciones al tránsito petrolero en la zona. El FMI advirtió que el impacto es desigual y golpea con más fuerza a los países en desarrollo que dependen de importar energía. A ello se suman los posibles efectos de El Niño sobre las cosechas en Sudamérica, África y Asia.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) alertó que esta combinación de choques podría empujar a millones de personas a la pobreza y dificultar que los países en desarrollo mantengan las ayudas a los hogares. Por su parte, el economista Kevin P. Gallagher, de la Universidad de Boston, pidió a ambas instituciones una respuesta más ambiciosa, con liquidez de emergencia a corto plazo y financiamiento de largo plazo.
Las economías avanzadas de Europa y Estados Unidos han resistido mejor, aunque tampoco escapan a la inflación. Los bancos centrales del mundo han subido las tasas de interés para frenar los precios, medida que también reduce la actividad económica. Georgieva pidió aplicar ese endurecimiento con prudencia, aunque advirtió que una inflación descontrolada sería una amenaza seria para la población.
Finalmente, los rendimientos de los bonos soberanos de Estados Unidos, Japón y varios países europeos han subido. Entre las causas figuran la inflación, las tasas más altas, las fuertes emisiones de deuda de empresas ligadas a la IA y la preocupación por los niveles de endeudamiento público. La economista Ana Boata, de Allianz Trade, señaló que la zona euro podría quedar más expuesta si la crisis energética se prolonga, porque su nivel de deuda es mayor.