Asesinan al exfiscal anticorrupción Juan Francisco Solórzano Foppa en Guatemala
El exjefe de la SAT fue atacado a balazos mientras jugaba fútbol en un parque de la capital. Dos sicarios fueron detenidos.
Juan Francisco Solórzano Foppa, exfiscal anticorrupción y exjefe de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), fue asesinado a balazos mientras disputaba un partido de fútbol amateur en un parque público, a pocos kilómetros del centro de la capital guatemalteca. El crimen, ocurrido un sábado, ha causado conmoción en el país centroamericano.
Según las autoridades, citadas por la agencia EFE, dos sicarios llegaron al lugar disfrazados de repartidores de comida y atacaron al abogado con un fusil. Ambos fueron detenidos por el hecho. Solórzano Foppa quedó tendido en la grama del parque Campo Marte, con sus botas de fútbol puestas, el uniforme morado y a un costado de la línea de banda.
Su círculo cercano sabía que él se tomaba en serio su seguridad personal, por su pasado como fiscal y por su lucha contra la corrupción. Todo apunta a que los atacantes conocían sus rutinas, ya que él jugaba cada sábado, y lo sorprendieron en un momento de vulnerabilidad.
Solórzano Foppa era considerado un símbolo de la lucha contra la corrupción en Guatemala durante la última década. Como jefe de la SAT, en 2016 ejecutó el proceso judicial más grande de la historia del país, con el cobro de una multa de más de cien millones de dólares a la empresa Aceros de Guatemala. Antes había acumulado amplia experiencia en el Ministerio Público, donde investigó estructuras criminales.
Días antes de su muerte, el abogado publicó en la red social X que mercenarios de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos habían realizado un operativo reciente en el este del país para intentar detener a un presunto narcotraficante de alto perfil. Ese ataque, que sigue bajo investigación, dejó ocho muertos. También había impulsado una fuerte lucha para desenmascarar a la pandilla Barrio 18 y sus vínculos con el poder político.
El presidente Bernardo Arévalo de León y la vicepresidenta Karin Herrera expresaron su indignación y exigieron que los autores materiales e intelectuales del crimen sean castigados, con la cooperación de todas las instituciones públicas. El analista político Daniel Haering y el fiscal Juan Francisco Sandoval, quien vive en el exilio desde hace seis años, también lamentaron la muerte y recordaron la trayectoria de Solórzano Foppa.
El asesinato reabre además una herida histórica. La tía del abogado, la escritora Alaíde Foppa, fue desaparecida por el Estado guatemalteco en 1980, durante el conflicto armado interno. Guatemala arrastra medio siglo de violencia, y este caso vuelve a evidenciar ese problema.